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ORACION DE GUERRA
Un joven teniente del Ejército, en la plenitud de su vida promisoria y de la ilusión que la carrera de las armas despierta en el alma de quienes sienten en el ánimo esforzado elmandato de gloria y sacrificio que el héroe de Ayacucho, cuyo nombre signado por el heroísmo lo tomó su Escuela Militar José María Córdova, escribió en lo profundo de las selvas del Caguán frasesinspiradas y a la vez premonitorias. Desde 1981 se pronuncian en el homenaje que las Fuerzas Militares rinden al comienzo de todas las ceremonias, tributo a sus camaradas caídos en cumplimiento del deber."¡Oh Dios!, Señor de los que dominan, guía supremo que llevas en tus manos las riendas de la vida y de la muerte, escucha nuestra oración de guerra:
"Haz, ¡oh Señor!, que mi alma no vacile en elcombate y que mi cuerpo no sienta el helado temblor del miedo. Haz que te sea fiel en la guerra como lo soy en la paz; haz que la sed, el cansancio y la fatiga no los sienta mi espíritu aunque lossufran mi carne y mis huesos. Que no rehúya, ni con la imaginación siquiera, el primer puesto en el combate; la guardia más dura en la trinchera; la misión más difícil en el avance. Pon caridad en micorazón para que mi disparo se produzca sin odio.
"Haz que por mi fe yo sea capaz de cumplir lo imposible, que desee vivir y morir a un tiempo. Morir como tus santos apóstoles, como tus arriesgadosmisioneros, como tus antiguos cruzados para luchar por ti, por la paz de Colombia y el bienestar de todos mis semejantes. Concédeme, ¡oh Rey de la victoria!, el perdón por mi soberbia. Quise ser el soldadomás valiente de mi Ejército, el colombiano más amante de mi Patria. Perdona mi orgullo, ¡oh Señor! Te lo pido por mis horas en vela, mi fusil y mis oídos, siempre atentos a los misteriosos ruidos dela noche penumbrosa. Te lo pido por mi guardia vigilante al amanecer de cada día, por mis jornadas de hambre, de sed, de fatiga y sufrimiento. Si lo logramos, ¡Señor!... ya nuestra sangre podrá...
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