Oprah winfrey con obama hasta la eternidad

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1186 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 29 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Oprah Winfrey con Obama hasta la eternidad
De Cenicienta a reina de la televisión

Por Cristina Castello

         Ganó 1.000 millones de dólares consecutivamente los últimos tres años, y su fortuna es de 2.5 billones. ¿Nada más? Periodista, actriz, escritora, empresaria y editora, es la persona de raza negra más influyente de su generación. Pacifista en elImperio invasor, Bush no la pudo colonizar. No... ¡Qué va! Fanática de Barack Obama, aseguró que el entonces candidato dará «fuerza, convicción, honor y compasión»; y en la pantalla, con su «The Oprah Winfrey Show», apuntaló al demócrata con inteligencia y pasión. Treinta millones de espectadores de 112 países la siguen con devoción, y bajo su lema, «Si yo puedo, todos pueden», se reflejan en eseespejo donde aprenden a soñar.

         Oprah nació Cenicienta y sus piececitos recorrieron la infancia, descalzos y ateridos; tanta era la pobreza, que la pequeña hacía sus vestidos con bolsas de patatas.  Aun así, a los tres años la llamaban La predicadora, pues recitaba los salmos en la Iglesia: ya asomaban su carisma e inteligencia. Hasta los seis vivió con su abuela, quien criabacerdos en una granja de Mississippi. Después, Vernita Lee —su madre—, la llevó a Milwaukee, donde la miseria y las vejaciones tomaron cuerpo y alma de niña con un furor sin piedad.
         Desde los nueve a los trece años, los familiares la abusaron sexualmente; a los 14 quedó embarazada y tuvo a su hijo que—nacido prematuro— murió poco después.  Aunque Oprah no sabía —ni sabrá—quién era el padre del bebé, escondió su gravidez mientras pudo. Defensora de la vida, no quiso que la obligaran a abortar. Parientes temibles los suyos, vendieron a la revista «National Enquierer» la historia perversa que ellos mismos habían provocado; y la muchacha debió salirles al paso para contar toda la verdad en «O, The Oprah Magazine», donde también narró su entonces huida hacia las drogas.Para olvidar.
         Valerosa, eligió el amor al prójimo en lugar del rencor. Frente a las cámaras se muestra franca y sencilla, llora, ríe y se conmueve; parece una persona del común, con quien la mayoría encuentra identidades. Como el poeta René Daumal —aun sin saberlo— convierte sus palabras en un llamado y un clamor: «La tentativa que te propongo hacer conmigo, puede resumirse endos palabras / Permanecer despiertos».
         Oprah es la imagen de la Self made woman, que tanto aman sus coterráneos.  Defiende los derechos de niños, mujeres, homosexuales, desheredados por la vida y, por cierto, los de las personas de raza negra. Ella se abre a su público, y consigue que sus entrevistados cuenten lo que siempre callaron; fue en ese talk-show, y en 2000, que GeorgeW. Bush confesó por primera vez su pasado de alcoholismo.
         La Reina no es de izquierdas, por cierto, pero abomina la violencia. Contraria a la ocupación de Irak cuando planteó: «¿Es la guerra la única respuesta?», la acusaron de «antiamericana», y le enviaron innumerables correos cargados de odio. Pero su convicción pudo más y otra vez exhortó a todos a desconfiar de lapolítica exterior: «¿Qué piensa el mundo de nosotros?» — preguntó—, y la voz potente de Michael Moore la acompañó; él valora también que Oprah se preocupe por el desamparo de los estadounidenses en materia de salud, como el cineasta lo mostró en su filme «Sicko».
         Oprah es filántropa. Entre otras menudencias, donó 300 millones de dólares para los más pobres; cuando en 2006 su programacumplió veinte años, pagó las vacaciones en Hawai de sus mil empleados, familias incluidas; financió las carreras universitarias de jóvenes negros, y —cada vez más— está allí donde el dolor la reclama.
         Culta y anhelante de infancias felices, invirtió 40 millones de dólares en dos escuelas para niños en Sudáfrica, gesto que Nelson Mandela elogió. Pero hay más: tiene una...
tracking img