Otelo

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OTELO
William Shakespeare

PERSONAJES
EL DUX DE VENECIA.
* Kassandra Viscarra
* Eduardo Garcia

BRABANCIO, senador.
* Isidro Jauregui

LUDOVICO, pariente de Brabancio.
* Anayeli Lopez

OTELO, noble moro, al servicio de la República de Venecia.
* Emilio Moreno

CASSIO, teniente suyo.
* Roberto Rodriguez

IAGO, su alférez.
* Judith RiveraRODRIGO, hidalgo veneciano
* Joran Duarte

BUFÓN, criado de Otelo.
* Hipolito Ruiz

DESDÉMONA, hija de Brabancio y esposa de Otelo.
* Angeles Rivera

EMILIA, esposa de Iago
* .Paola Noriega

BLANCA, querida de Cassio.
* Gabriela Torres

MONTANO, amigo de iago
* Luis Blanco

Escenografia
* Venecia
* Las Islas Chipre
* Castillo de las Islas Chipre

LA TRAGEDIA DEOTELO,
EL MORO DE VENECIA

Acto I
1ra Escena
Venecia. -Una calle
Entran RODRIGO e IAGO
     RODRIGO.- ¡Basta! ¡No me hables más! Me duele en el alma que tú, Iago supieses del asunto. Me dijiste que sentías por él odio.
     IAGO.- ¡Execradme si no es cierto! Tres grandes personajes de la ciudad han venido personalmente a pedirle, gorra en mano, que me hiciera su teniente; y a fe dehombre, sé lo que valgo, y no merezco menor puesto. Pero él, cegado en su propio orgullo y terco en sus decisiones, esquiva su demanda con ambages ampulosos y, en conclusión, rechaza a mis intercesores. Pardiez, ¡y qué remedio me queda! Es el inconveniente del servicio. El ascenso se obtiene por recomendación o afecto, no según el método antiguo en que el segundo heredaba la plaza del primero. Juzgadahora vos mismo, señor, si en justicia estoy obligado a querer al moro.
     RODRIGO.- En ese caso, no seguiría yo a sus órdenes.
     IAGO.- ¡Oh! Estad tranquilo, señor. Le sirvo para tomar sobre él mi desquite. Llamad a su padre. Despertadle. Encarnizaos con el moro, envenenad su dicha, pregonad su nombre por las calles, inflamad de ira a los parientes de ella, y aunque habite en un climafértil, infectadlo de moscas. Por más que su alegría sea alegría, abrumadle.
     RODRIGO.- He aquí la casa de su padre. Voy a llamarle a gritos.
     IAGO.- Hacedlo yo me tengo que ir no quiero verme involucrado en contra del moro.
     RODRIGO.- ¡Eh! ¡Hola! ¡Brabancio! ¡Señor Brabancio! ¡Hola!
Entra BRABANCIO, arriba, asomándose auna ventana
     BRABANCIO.- ¿Qué razón hay para que se me llame con esas vociferaciones terribles? ¿Qué sucede?
     RODRIGO.- Signior, ¿está dentro toda vuestra familia?
     BRABANCIO.- ¿Por qué? ¿Con qué objeto me lo preguntáis?
     RODRIGO.- Señor, responderé de todo lo que queráis. Pero, por favor, decidme si es con vuestro beneplácito y vuestro muy prudente consentimiento (como enparte lo juzgo) como vuestra bella hija, a las tantas de esta noche, en que las horas se deslizan inertes, sin escolta mejor ni peor que la de un pillo al servicio del público, de un gondolero, ha ido a entregarse a los abrazos groseros de un moro lascivo….se ha hecho culpable de una gran falta, sacrificando su deber, su belleza, su ingenio, su fortuna a un extranjero, vagabundo y nómada, sin patriay sin hogar. Comprobadlo vos mismo inmediatamente. Si está en su habitación o en vuestra casa, entregadme a la justicia del Estado por haberos engañado de esta manera.
     BRABANCIO.- ¡Golpead la yesca! ¡Hola! ¡Dadme una vela! ¡Despertad a todas mis gentes!... Este accidente no difiere mucho de mi sueño. El temor de que sea cierto me oprime ya.
     BRABANCIO.- ¡Es una desgracia demasiadocierta! Ha partido, y lo que me queda por vivir de mi odiada vejez no será ya sino amargura- ¿Creéis que se han casado?
     RODRIGO.- Verdaderamente, lo creo.
     BRABANCIO.- ¡Que se llame a mi hermano!- ¡Vayan los unos en una dirección, y los otros en otra!- ¿Sabéis dónde podríamos cogerles a ella y al moro?
     RODRIGO.- Creo que a él podré descubrirle, si os place proveeros de una buena...
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