Palabras que impactan al cerebro

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  • Publicado : 22 de marzo de 2011
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Palabras que impactan al cerebro, por Ernesto Toro-Lira Stahl

Ernesto Toro-Lira

Todas las personas que hemos tenido la oportunidad de observar a través de videos el trabajo de Milton H. Erickson y que hemos podido asistir a seminarios con Richard Bandler, o John Grinder, etc., hemos podido encontrar una idea en común: el lenguaje impacta en la mente del oyente de talforma que en relativamente poco tiempo, se provocan cambios duraderos en el tiempo. Y es que lenguaje e hipnosis van en el mismo paquete de significado.

Durante un seminario surgió la pregunta: “¿sabéis cual es la profesión más suicida del planeta?”… “La psiquiatría porque dejan hablar demasiado a las personas durante la consulta”. Esto es más que una broma.

Un colega psiquiatra al finaldel día Jueves no sabía porqué iba siempre a tomarse varias copas a un bar. Un día le pregunté que casos solía ver los Jueves por la tarde, y me respondió “depresivos” y lo dijo con la voz más depresiva que pudo encontrar dentro de su repertorio inconsciente. Parece que hay elementos relacionado en el asunto. Puedo imaginarme las continuas conversaciones llenos de comandos “post hipnóticos”:Paciente dice: “siempre me levanto muy cansado por las mañanas, la vida es una pérdida de tiempo” (esto con un tono grave y pausado de ritmo lento).
Psiquiatra se dice a si mismo mientras piensa: “yo también me levanto cansado muchas veces…mmm”.

Paciente continua: “y todo el día está lleno de aburridas rutinas y siempre será así” (otra vez con tono hipnótico)

Psiquiatra continua con su dialogointerior: “mi vida también está llena de rutinas…”
Paciente. …”y por mucho que lo intentas nada te hace salir de esa horrible sensación de vacío… (nótese el cambio en el índice referencial, “yo” por “tú” así las sugestiones se hacen más directas aún).

Esta conversación puede durar más de media hora. El suicida psiquiatra permite que el lenguaje depresivo, o mejor dicho, la hipnosis depresivadel paciente impacte en su mente y bombardee a su cerebro. Y, luego, ve a más personas así los Jueves. No es de extrañar que aprenda a pensar en términos de rutinas, de cansancio, y que gradualmente aprenda a sentirse así. Y su inconsciente se lo lleva de copas para tratar de salir de eso. Y no sé que pensaréis vosotros pero esto NO es sano de ninguna manera.

Hace más de tres años un buen amigomío fue al hospital por un grano sangrante en la piel de la cabeza. Cuando llegó a urgencias, la cara del médico fue bastante impactante y lo derivó inmediatamente a “oncología”. Por supuesto, en ese preciso momento, el miedo se apoderó de él. Al hacerle las pruebas pertinentes encontraron que aquel grano era la metástasis de un cáncer de pulmón. El médico lo miro fijamente a los ojos ypausadamente le dijo: “te quedan dos meses de vida”. No necesitó usar ningún “péndulo” para dar ese comando hipnótico a la mente y al cuerpo de mi amigo. Cuando a una persona se le atribuye un “supuesto saber”, el oyente se encuentra “pasivo” ante estos mensajes.

¡¿Cómo sabe ese “médico” que le quedan sólo dos meses de vida?! La respuesta es simple: por la estadística y nada más. Estadísticamentehablando, cuando la velocidad de sedimentación de los glóbulos rojos (o sea la velocidad en que la sangre se adhiere a tubo de ensayo) es muy rápida, se afirma que la enfermedad es grave y que le tiempo que le queda es corto. Pero es sólo estadística.

A mí la estadística me dice que tengo que ver seis ratas por día debido al número de ratas existentes en el subsuelo madrileño. Y en los últimos 20 añoshe visto menos de cinco. No existe la relación causa-efecto en la estadística, sólo las covariaciones con probabilidades. No siempre son verdad, en la mayoría de casos son mentira. Las únicas ratas que normalmente me encuentro están dentro de la cafetería de profesores de la facultad de medicina. Y no tienen rabo.

Desesperado mi amigo vino a verme. Me contó todo lo que le ocurría. Cuando se...
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