Parafrasis

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 8 (1948 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 5 de diciembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Entonces, consternado con agonía tan cruel, fui de nuevo con el difunto preguntándole quien es.

-¿Nadie tiene idea de quién soy? ¿Nada me puede salvar?

Y en ese lugar desde el sacerdote cristiano, de las rejas al través, escucho una expresión diciendo:

-Claro, se quién eres, mi bien. Abre. ¿Qué esperas? Vámonos; Soy tu cariño, soy tu Inés.

Y le ofrecía los brazos además la deAlvarado, de la cerca irresistible detrás de la cuádruple contrapuerta.

Sin embargo, mirándola como fantasma que le sigue a su vez, clamaba el:- ¡Aléjate! ¡Aléjate! ¿No te das cuenta de que soy un difunto?

Y diciendo estas palabras, el fantasma llego detrás del cuya mueca fétida le causo miedo y no pudo reconocerlo y memorarlo.

Lo admiro de marca en marca; lo cogió del brazo después, y de esemodo, con voz alarmante observo que le dijo:-¡Por dios!

Eres tú el diferente conmigo. Acércate a mi entierro.

Y a este horrible juicio, ya sin la capacidad de salvaguardarse, se cayó en el piso Montoya, sin respirar y sin pies.

-¿En qué lugar me encuentro? ¿Qué me sucedió? ¿Estoy vivo?-dijo.
Montoya, separando sus ojos, con voz decaída.

-Caballero se encuentra en mis brazos.

-¿Erestú, Ginés?

-Si soy yo.

-¿En dónde nos ubicamos?

-En la cruz.

-¿Del olivar?

-Seguro hombre.

-¿Qué no estaba en el convento? Entonces,
¿Quién me aparto de ese lugar?

-Lo hice yo, caballero.

-¡Tu, Ginés!

-Lo siento: me preocupe por usted; y observando que el tiempo pasaba y no se movia ni hablaba, confianza me inspiraba, detrás de usted puse.

-¡Dios mío! ¿Y arribaste…?-A la iglesia

-¿Influido por el sonido?

-Caballero, no escuche nada. ¿No se lo había mencionado?

-¿Cómo no? ¿En la iglesia no observaste a las personas que estaban de luto por mi causa?

Lo vio pasmado de sorpresa el mancebo, y añadió:- Imaginamos, o usted, don Cesar, o yo. Ni observe ni escuche algo.

-¿Así que es fantasía mía? ¡Solamente se presentó horrible ante mí! ¿Nopercibiste a alguien a mi lado?

-Le aseguro por mi vida que al único que encontré tirado bajo el sagrario mayor, y percatándome del riesgo doble del lugar y las circunstancias, no pare ni para reflexionar si usted estaba lastimado o no; lo recogí y me encamine hacia acá: ni me percate o escuche algo, caballero.

Guardaron silencio Ginés, y don Cesar con estas palabras estuvo desapercibido yasombrado en un profundo pensamiento.

Observándolo de marca en marca Ginés, que espantado admiro de la fisonomía del capitán la rara modificación.

Desenterrados los ojos, blanco de la piel, amenazadora la mirada, asemejaba, más que vivo, una visión. Asentado en la base del aspa do él le poso, no se movía y así se quedaba sin energía sin cuidado, atado a una idea que lo agitaba por dentro, y que senotaba que todas las ganas le quito, como alguien que ve asustado una obscura y espantosa aparición que quita de sus ojos todo lo que hay alrededor.

Con miedo el buen mozo por su cordura e inteligencia diciéndole observadoras expresiones con intensión de tranquilizarlo.

Pero él ni le dirigió la mirada ni dijo nada, no dio las gracias por sus atenciones; que en nada se fijó; y después delargo tiempo, con sorpresivas fuerzas poniéndose de pie sin ruido alguno, en su caballo se fue.

Se persigno el buen Ginés, y en su avara superstición exclamo:-¿Si poseerá los maléficos? Y Salí después del disparo.
| |
EL CAPITAN MONTOYAEstá el capitán en pieen medio de la ancha nave, | | |
y a la verdad que no sabe | | |
ni qué pasa ni qué ve. | | |
El templo mira enlutado | ||
con lúgubre terciopelo, | | |
mucha gente haciendo duelo | | |
y un féretro en medio alzado. | | |
Vense en el paño del túmulo | | |
entrelazados blasones | | |
y, a la luz de los blandones, | | |
un cadáver en su túmulo. | | |
Monjes le rezan en coro | | |
tristísimos funerales, | | |
y le alumbran con ciriales | | |
pajes de libreas de oro. | | |...
tracking img