Patas arriba

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  • Publicado : 4 de noviembre de 2010
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EL VIEJO ARBOL, Un cuento dedicado para mi amada Lizeth, y mi preciado hijo “Leonel”

Una mañana de noviembre, cálida y tibia, con breves rayos de luz escarchando en la alfombra del cielo, llegómi padre con un paquete entre las manos; era una bolsa negra de plástico cubierta con unas hojas de papel periódico. Era un árbol de mandarinas. Con la algarabía de nuestra infancia todos los fuimos aplantar. Pero en especial me lo encargó a mí. Yo era el hijo mayor, debía cuidarlo. Cuando tuve 8 años, el árbol ya era joven y listo para dar sus primeros frutos. Cuando las mandarinas aparecieron,anaranjadas y jugosas, mi padre se trepó al árbol, bajó tantas mandarinas como le dio su regazo; algunas eran para mamá, otras para mis hermanitos, pero la primera que cortó era para mí, con su amor depadre me la entregó y me dijo:
- Hijo, es la primicia de este árbol, y cada año, cuando este árbol dé frutos, los primeros te los envolveré en una bolsa de celofán y serán para ti, serán un sello decuanto te quiero y que eres un orgullo para mí.
Así cada año, papá me cortaba los primeros frutos y mi corazón desbordaba de alegría, al recibirlos, me sentía el ser más importante del universo.Pero pasó el tiempo, yo fui creciendo, mis problemas juveniles fueron en aumento, muchas veces discutí con papa, y a veces le miraba con desprecio.
Pero de algo si podía estar seguro, los frutos delárbol, los primeros que él cortaba eran para mí.
Papá ya es viejo, ya no puede subir a los árboles, yo estoy casado y tengo hijos, vivo aparte, tengo problemas con mi esposa y con mis hijos, aunque hace6 años que no veo a papá sus frutos me llegan a casa, ni siquiera veo la bolsa con esas mandarinas jugosas, le perdí el interés, ya no me emocionan como antes, como cuando era niño y me sentí el sermás importante del universo.
Sé por algunas cartas de mamá que papá ya no puede caminar, que ya casi no oye pues está demasiado viejo, ese ser que me decía que yo era su orgullo ya ni siquiera...
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