Patoo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 11 (2626 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 31 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
República romana, que se apoderó de muchos Estados, cedió algunos a sus amigos. Escipión hizo a Massiniso rey de Numidia. Lúculo, Sila y Pompeyo dieron media docena de reinos. César entregó Egipto a Cleopatra. Primero Antonio y después Octavio, entregaron la Judea a Herodes.
Entregar la soberanía de ciudades y de provincias a sacerdotes o a corporaciones religiosas para la mayor gloria de Dios ode los dioses, es lo que no se ha visto en ningún país.
Mahoma y sus vicarios los califas se apoderaron de muchos Estados para propagar su fe, pero no hicieron donación de ellos: los poseían por el influjo del Corán y la fuerza de su sable.
La religión cristiana, que al principio sólo fue una reunión de pobres, estuvo viviendo mucho tiempo de limosna. La primera donación conocida fue la deAnanías y de Záfira su esposa: consistió en dinero contante, y de nada sirvió a los donatarios.
La célebre donación que hizo el emperador Constantino de Roma y toda la Italia al papa Silvestre se sostuvo como parte integrante del símbolo hasta el siglo XIV. Se supone que Constantino, estando en Nicomedia, recibió el bautismo, que le administró el obispo Silvestre, el cual le curó desde Roma laenfermedad de la lepra que estaba padeciendo, y en recompensa le cedió inmediatamente la ciudad de Roma y todas sus provincias occidentales. Si hubiera redactado el acta de esa donación el director de la Comedia italiana, no la hubiera concebido con más gracia. Se añade que Constantino nombró a todos los canónigos de Roma cónsules y patricios, y que él mismo sostuvo la brida de la jaca para que montaseel nuevo emperador-obispo.
No debe extrañarnos nada si meditamos que esa historieta fue en Italia una especie de artículo de fe, creída y reverenciada en toda Europa durante ocho siglos, y que han sido perseguidos como herejes los que no la creían.
Actualmente no excomulgan a nadie por dudar de que Pepino el Usurpador diera al Papa el exarcado de Rávena. No creerlo hoy será todo lo más un malpensamiento, un pecado venial, que no lleva consigo la pérdida del cuerpo ni del alma.
He aquí los motivos que pueden excusar a los jurisconsultos alemanes de tener escrúpulos para dar crédito a la indicada donación:
1.º El bibliotecario Anastasio, cuyo testimonio se cita frecuentemente, escribió ciento cuarenta años después de ese acontecimiento.
2.º No es verosímil que Pepino, que no estabaseguro en Francia, a quien la Aquitania movía guerra, diera en Italia Estados que confesaba pertenecían al emperador, que residía en Constantinopla.
3.º El papa Zacarías reconoció al emperador romano-griego por soberano de esos territorios que le disputaban los lombardos, y le prestó juramento de fidelidad, como consta en las cartas que dicho obispo de Roma escribió a Bonifacio, obispo de Maguncia;luego Pepino no podía ceder al Papa los territorios imperiales.
4.º Cuando el papa Esteban II hizo descender del cielo una carta escrita de las propias manos de San Pedro, dirigida a Pepino para quejarse de las vejaciones que le causaba Astolfo, rey de los lombardos, San Pedro no dice en esa carta que Pepino hubiese cedido el exarcado de Rávena al Papa, y San Pedro no hubiera dejado de decirlo sihubiera habido algo de esto, porque sabía mirar por su propio interés.
5.º Finalmente, no existe el acta de semejante donación, y lo que es más raro todavía, ni siquiera se han atrevido a falsificarla. Por toda prueba sólo se encuentran relaciones vagas y fabulosas, escritas por frailes absurdos, que se han copiado de siglo en siglo.
El abogado italiano que escribió en 1722 con el objeto deprobar que originariamente las ciudades de Parma y de Plasencia fueron concedidas a la Santa Sede, como dependientes del exarcado, afirma que «despojaron con justicia de sus derechos a los emperadores griegos por haber sublevado los pueblos contra Dios». Así se escribe en nuestros días; pero esto sólo es en Roma. El cardenal Bellarmino todavía dice más: «Los primitivos cristianos sólo soportaron a...
tracking img