Pecadores en manos de un dios airado

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 28 (6937 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 27 de enero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Pecadores en las Manos de un Dios Airado

Jonathan Edwards 1703 - 1758
Predicado en julio de 1741 "A su tiempo su pie resbalará" (Deuteronomio 32:35)

E

n este versículo la venganza de Dios amenazaba a los israelitas impíos e incrédulos, quienes siendo el pueblo visible de Dios, viviendo bajo los medios de la gracia, y a pesar de las obras maravillosas de Dios para con ellos,permanecieron (como dice el v.28) desprovistos de consejo y sin entendimiento. Estando bajo el cuidado del cielo, produjeron frutos amargos y venenosos; como en los dos versículos que preceden al texto. La expresión que he escogido para mi texto: "A su tiempo su pie resbalará" (Dt. 32.35) parece indicar las siguientes cosas con respecto al castigo y destrucción a que estaban expuestos estos impíos israelitas.1. Estuvieron siempre expuestos a destrucción; como uno que permanece o camina en lugares resbaladizos está expuesto a caer. Esto está implicado en la manera en que su destrucción viene a ellos, representada por sus pies resbalando. Lo mismo se expresa en el Salmo 73:18."Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer." 2. Implica que estuvieron siempre expuestos a unarápida destrucción repentina. Como el que camina en lugares resbaladizos está expuesto en cada momento a caer, no puede predecir si al siguiente momento permanecerá de pie o caerá; y cuando cae, cae repentinamente sin advertencia: Sal.73:18-19. "Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados de repente!" 3. Otra implicación es que estánexpuestos a caer por ellos mismos sin tener que ser empujados por la mano de otro; como el que camina en suelo resbaladizo no necesita más que su propio peso para caer al suelo. 4. La razón por la que no han caído todavía es solo porque el tiempo señalado por Dios no ha llegado. Porque se dice que cuando momento llegue sus pies resbalarán y caerán por su propio peso. Dios no los sostendrá más en estoslugares resbaladizos, sino que los dejará ir; y en ese instante caerán en desgracia; como el que se encuentra en terreno inclinado y resbaloso, o en el filo de un abismo, que no puede mantenerse firme por sí solo; cuando queda sin apoyo, inmediatamente cae y se pierde. La observación en la que voy a insistir es ésta: NO HAY OTRA COSA QUE MANTENGA A LOS HOMBRES IMPÍOS FUERA DEL INFIERNO EN TODOMOMENTO QUE EL MERO PLACER DE DIOS. Al hablar del "mero placer de Dios" me refiero a su placer soberano, su voluntad arbitraria que no es restringida por ninguna obligación ni impedida por ninguna dificultad, de manera que nada, en

ningún momento, en el menor grado, en ningún lugar y en ningún aspecto preserva a los impíos, sino es la la pura voluntad de Dios. La verdad de esta observación apareceal considerar lo siguiente: 1. A Dios no escasea en poder para arrojara a los impíos en el infierno el momento que lo quiera. Las manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta; el más fuerte no tiene poder para resistirle, ni puede librarse de sus manos. El no sólo es capaz de arrojar a los impíos en el infierno, sino que puede hacerlo fácilmente. Algunas veces un príncipeterrenal se encuentra con la dificultad de sujetar a un rebelde que ha encontrado medios para fortificarse a sí mismo, y se ha hecho fuerte por el número de sus seguidores. Pero no es así con Dios. No hay fortaleza que sea defensa contra el poder de Dios.

Aunque mano se una con mano, y una vasta multitud de los enemigos de Dios se combinen y asocien, son fácilmente quebrados en pedazos. Son comograndes montones de paja ligera ante el torbellino; o grandes cantidades de rastrojo seco ante llamas devoradoras. Encontramos fácil pisotear y aplastar un gusano que vemos arrastrarse en la tierra; también es fácil para nosotros cortar o chamuscar un hilo delgado que agarre cualquier cosa; y así es fácil para Dios, cuando le place, arrojar a sus enemigos al infierno. ¿Qué somos nosotros para que...
tracking img