Pedagogia

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CAPITULO 7 DEL LIBRO DE LA EDUCACIÓN
Biografías de Grandes Hombres
La historia sagrada ofrece muchas ilustraciones de los resultados de la verdadera educación; muchos nobles ejemplos de hombres cuyos caracteres se formaron bajo la bendición divina; hombres cuyas vidas fueron una bendición para sus semejantes y que vivieron en el mundo como representantes de Dios. Entre ellos figuran José yDaniel, Moisés, Eliseo y Pablo, los mayores estadistas, el mayor legislador, uno de los reformadores más fieles y, a excepción de Aquel que habló como jamás habló hombre alguno, el maestro más ilustre que este mundo haya conocido. En los primeros tiempos de su vida, al pasar de la juventud a la virilidad, José y Daniel fueron separados de sus hogares y llevados cautivos a países paganos. José,especialmente, fue expuesto a las tentaciones que acompañan a los grandes cambios de fortuna. En la casa de su padre fue un niño tiernamente mimado; en la casa de Potifar fue esclavo, y luego confidente y compañero; hombre de negocios, educado mediante el estudio, la observación y el contacto con los hombres; en la cárcel de Faraón fue un preso del estado, condenado injustamente, que no tenía esperanzade vindicación ni perspectiva de libertad; en un momento de gran crisis fue llamado a actuar en el gobierno de la nación. ¿Qué lo capacitaba para conservar su integridad . En su niñez se le había enseñado a amar y temer a Dios. A menudo se le había contado, en la tienda de su padre, bajo las estrellas de Siria, la historia de la visión nocturna de Betel, de la escalera entre el cielo y la tierra,de los ángeles que subían y bajaban, y de Aquel que se reveló a Jacob desde el trono de lo alto. Se le había contado la historia del conflicto habido junto al Jacob, donde, después de renunciar a pecados arraigados, Jacob fue vencedor y recibió el título de príncipe con Dios. Mientras era pastorcillo y cuidaba los rebaños de su padre, la vida pura y sencilla de José había favorecido el desarrollode las facultades físicas y mentales. Por la comunión con Dios mediante la naturaleza, y el estudio de las grandes verdades transmitidas de padre a hijo, como cometido sagrado, obtuvo fuerza mental y firmeza de principios. Cuando se produjo la crisis de su vida, durante el viaje terrible que hizo desde el hogar de su niñez, situado en Canaán, a la esclavitud que le esperaba en Egipto, al contemplarpor última vez las colinas que ocultaban las tiendas de su parentela, José recordó al Dios de su padre. Recordó las lecciones aprendidas en su niñez y su alma se conmovió cuando hizo la resolución de ser fiel, y conducirse siempre como corresponde a un súbdito del Rey del cielo. La lealtad a Dios, la fe en el Invisible, constituían el ancla de José. En esto residía el secreto de su poder.
"Y losbrazos de sus manos se fortalecieron Por las manos del Fuerte de Jacob".
Daniel y sus compañeros fueron aparentemente más favorecidos en su juventud por la suerte, en Babilonia, que José en los primeros años de su vida en Egipto; sin embargo, fueron sometidos a pruebas de carácter apenas menos severas. Una prueba decisiva les sobrevino a Daniel y sus compañeros al empezar su carrera. La orden deque se les sirviera la comida de la mesa real era una expresión del favor del rey, y del interés que tenía por su bienestar. Pero como una porción era ofrecida a los ídolos, la comida de la mesa del rey era consagrada a la idolatría: y si los jóvenes participaban de ella se iba a considerar que rendían homenaje a los dioses falsos. La lealtad a Jehová les prohibía que tuvieran parte en semejantehomenaje. Tampoco se atrevían ellos a arriesgarse a sufrir los efectos enervantes del lujo y la disipación sobre su desarrollo físico, mental y espiritual.
Daniel y sus compañeros habían sido instruidos fielmente en los principios de la Palabra de Dios. Habían aprendido a sacrificar lo terrenal a lo espiritual, a buscar el mayor bien. Y cosecharon la recompensa. Sus hábitos de temperancia y su...
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