Pensamientos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (815 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 10 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
El amor de mi vida

E n los días que Dios me ha concedido habitar
L a tierra jamás imagine conocer a

A lguien que con un solo roce de sus
M anos, con tan solo mirar mis
O jos, pudiesedespertar en mi el
R omanticismo, el cariño, el

D eseo de estar siempre a su lado y
E ntregarle lo mejor de mi, alguien que

M e muestre con gran ternura la
I lusión del primer amor, elamor de mi

V ida. Y así es, lo he encontrado en ti,
I nesperadamente has llegado a alegrar mis
D ías, llenando de colores mi cielo y de
A mor a mi corazón, TE AMO...
¿Cuál es el límite parasufrir por alguien?
¿Qué tan dispuestos estamos a sufrir por alguien? ¿Cuál es el límite? La respuesta es personal e intransferible.
La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar,no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.
Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazónde par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón,
cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión, existe merecimiento.
Por supuestoque merecemos en virtud de honesta y franca dignidad.
Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en elmejor de los casos, ligereza.
Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.
Definitivamente, esa persona no se hace merecedora delafecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar,empaco y me voy.
Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: “La verdad es más...
tracking img