Phroneresis

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 20 (4808 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 21 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA PHRONESIS GRIEGA COMO FORMA MENTIS DE ETICIDAD
Francisco Piñón Gaytán Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa Departamento de Filosofía

Premisa

C

uando hablamos de la virtud de la prudencia, refiriéndonos a textos o documentos del pasado histórico, no pretendemos que hoy, con nuestra forma mentis actual, podamos o debamos interpretarla de una manera unívoca, ni mucho menosforzar sus “significados” para adaptarlos a nuestra contemporaneidad ética. Por lo demás, sabemos que siempre hablamos de un lenguaje “colectivo” y también dentro de un lenguaje de alcance “universal”, desde el momento en que nos pasa la así llamada “condición humana”. Por ejemplo, al invocar el pasado griego, romano, medieval, o aquel de cultura renacentista, sabemos que fueron tiempos históricosdiferentes, con ethos diversos y hasta encontrados. Pero en orden a explicar la comunicación humana, creemos que tenemos que admitir un elemento común que nos sirva de puente de la comunicabilidad. En el pasado, Platón, Plotino y San Agustín ya nos ofrecieron uno: El Entendimiento Divino. Recordemos que G. Bruno ya nos había hablado de ese espíritu del mundo o alma del mundo o del universo que haceposible conocer y construir precisamente este mismo universo, pero no a partir de hechos sueltos y concretos transmitidos por los sentidos.1 Algo parecido nos dirán, en nuestros tiempos, Heidegger y
1 G. Bruno, L infinito universo e mondi, Gotinga, Opere italiane, 1888, p. 303 de Triplici Minimo et Mensura, Nap., Opera Latina, 1879, 1, 3, p. 137.

Signos Filosóficos

103

I.1 (junio 1999),103-114

104

Signos Filosóficos

Gadamer al invocar la “comprensión existencial” en la interpretación histórica. Aunque sabemos que si no incluimos esta historicidad, de la que nos han enseñado Emilio Betti,2 Dilthey o Croce,3 podríamos magnificar una subjetividad existencial, pero en detrimento del valor del objeto o fenómeno interpretado. No perdamos de vista que es siempre tentador (yhasta útil y pedagógico) encontrar ciertos “significados” y ofrecer más de algún “sentido” a la historia. Pero este es un problema y un pleito tan viejo como la historia, hoy revestido con el ropaje de la hermenéutica. Es problema de historia, de filosofía y de filosofía de la historia. En el fondo, o en última instancia, es el problema del ser y de la conciencia del ser o aquel que definió SanAgustín, refiriéndose a sí mismo, como el gran problema. Así, el problema de interpretar la historia de una manera humana, sobre todo si la hacemos con una teología, rebasa el problema de una “filosofía del lenguaje”, aunque esta es la premisa, por la sencilla razón de que por medio del “lenguaje” se nos meten todos los ídolos y todos los demonios, y no solamente de los que hablaron Platón y Bacon.Respecto a lo demás, sin admitir que todo hecho del pasado tenga necesariamente una relación vital y existencial con nosotros como requisito para su “interpretación”, como lo sostiene E. Betti,4 sí creemos que todo, a fin de cuentas, es una “interpretación” a partir de una determinada y específica —aunque colectiva— subjetividad, encerrada en un tiempo histórico determinado, con valores, tiempos yculturas encerrados en nuestro ser y tiempo, aunque éste es contingente y nunca perfectamente asible. Hablaremos de la virtud de la prudencia con el uso de una hermenéutica que nos dicta un sentido histórico, común a la tradición cultural del Occidente europeo, en especial en la línea de la filosofía greco-latina, dentro del terreno específico éticomoral. A fuerza de leer textos del pasadohistórico y repasar sus personajes, tendremos siempre el peligro de enamorarnos de paisajes doctrinarios, en busca, tal vez, de la perdida identidad humana, aquella que se nos pierde, sobre todo en épocas de crisis, aunque éstas sirvan, precisamente, para buscarla.
G. Bruno, L infinito universo e mondi, Gotinga, Opere italiane, 1888, p. 303 de Triplici Minimo et Mensura, Nap., Opera Latina, 1879, 1, 3,...
tracking img