Pictures

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 7 (1695 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 27 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
La tristeza de José

Había unas ves un niño llamado José. José era un niño bastante triste y casi nunca se conformaba con lo que la vida le ofrecía, había crecido muy solo por cosas del destino, tenía pocos amigos y Martín era uno de sus preferidos, porque era alegre y eso le gustaba ya que le contagiaba su buen ánimo.  Un día, José le dijo a Martín:
― ¿Por qué siempre se te ve feliz? Encambio yo, aunque me llene de muchos juguetes, no me siento muy contento. ― Bueno, eso no lo sé –le contestó Martín–, pero juguemos a ver si te alegras.
Entonces, Martín pensó jugar un juego de mesa, y sin perder tiempo se pusieron a jugar. Como Martín era quien llevaba la delantera, esto hizo que José se molestara mucho ya que era muy orgulloso, y se molestó tanto que no quería ni mirarlo. Martín,al ver lo molesto que se encontraba su amigo, le dijo:
― Vamos, José, en esta vida no siempre se gana, también hay que saber perder. ― Eso dices tú –le contestó José–, y juegues o no juegues, siempre se te ve sonriente. ― Bueno, si tú lo dices –le dijo Martín–, aunque es fácil sonreír, tú trata de alegrarte y verás que lo consigues.
Otro día, José fue a visitar nuevamente a Martín y lo invitóa pasear en bicicleta; Martín, muy contento aceptó la invitación y se fueron a un parque cercano a su casa. Mientras paseaban, vieron a un cieguito esperando que alguna persona caritativa se detuviera para ayudarlo a cruzar la calzada. José, al verlo, sin caridad se hizo el disimulado porque no quería truncar su paseo por nada. Pero Martín, como era caritativo, sintiendo compasión por el cieguito,se detuvo y lo ayudó. José, al ver la actitud tan buena y amable de Martín, se avergonzó pero no le dijo nada y siguió camino arriba.
En otra oportunidad, José volvió a buscar a Martín y le propuso hacer una cometa, a ver si así se divertían más. Martín, como siempre le gustaba complacer a sus amigos, aceptó y comenzaron a construirla. Mientras trabajaban en ésta, José le dijo:
― Ojalá que micometa pueda volar tan alto para que llegue muy cerca del cielo, a ver si eso me hace feliz. ― No creo que eso nomás te haga feliz –le dijo Martín–, además, si lo eres, lo serás por unos momentos, pero después, ¿qué? ¿Seguirás riendo? ― No lo sé –le contestó José–, pero me conformo si sólo es por un momento. ― Está bien –le dijo Martín–, pero mejor sería que buscaras también algo que te défelicidad constante, para que puedas reír de verdad. ― ¿Y qué buscaría? –le dijo José.
Entonces, en ese momento apareció un ancianito pidiendo limosna para ayudar a unos niños que se encontraban sin hogar, porque una gran inundación los había destruido. Martín, sin pensarlo dos veces, lo ayudó con algo de dinero. José, al ver nuevamente la actitud tan noble de Martín, se sintió mal por lo que él no erasolidario. Y pensando en voz alta, se dijo:
― Ya no aguanto más, en todo momento lo que más veo en este mundo son tristezas y calamidades, esto me hace sentir muy mal y siento como si todo en mí se tornara oscuro. ¡Qué pena!, pero sólo tengo dinero para comprar mis golosinas.
El ancianito, al ver la actitud tan egoísta del niño, y llevado sólo por su compasión que sentía por el mal proceder deél, le dijo:
― ¿Tú sabes, que lo más triste que le puede suceder a un hombre, es cuando lleva las calamidades muy dentro de sí? Porque éstas son las que se encargan que nuestro mundo interior oscurezca, y esto hace que no pueda ni apreciar que el mundo físico también es hermoso, si lo viera con otros ojos. Pero dime, ¿cuál es tu nombre?
― Yo me llamo José –le contestó el niño–. Y dígame, ¿de quémundo me está hablando?, porque yo sólo conozco el que veo con mis propios ojos y realmente para mí no es nada hermoso, aunque usted diga lo contrario ya que no me hace sentir bien. ― Bueno –le contestó el anciano–, por el momento te pediría que me escuches con mucha atención para que entiendas sobre estas realidades espirituales, así te sentirás mejor, ¿qué te parece? En ese momento, Martín, al...
tracking img