Plateros y mision del nayar

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Santuario de Plateros
Pero Plateros aún es afortunado porque Dios no lo ha olvidado. Allí se venera el Santo Niño a que se ha dado el nombre “de Atocha”, milagroso y atractivo por los innumerables favores que ha obrado a favor de los mortales que desde lejanas tierras vienen en peregrinación a postrarse ante la pequeña pero veneranda imagen del Santo Niño a cumplir sus mandas y regar conabundantes lágrimas el pie de su altar.
Es afortunado también porque la sagrada imagen del llamado “Señor de Plateros” no es menos venerada por las multitudes atraídas por la piedad que inspira y los favores sorprendentes que ha obrado.

Piedra del Milagro del Señor de Plateros
Se refiere que en el año de 1790, a 15 de junio, aconteció en el camino del Tule, que viniendo dos hombres dirigidos a lafunción que se le hace en dicho mes y día a la portentosa imagen del Señor de Plateros; y observando uno de los dos, que el otro traía la cantidad de diez pesos, tuvo para sí mala intención; y caminando así todo el día, se quedaron por la noche en una loma, que da vista al Santuario, donde después de haber cenado, llegada la hora de acostarse, estuvo en vigilancia el malhechor hasta que se durmiósu compañero, cumpliendo su deseo, tomó una piedra, cuyo peso es que de tres arrobas, y se la arrojó en la cabeza haciéndole saltar los sesos, y al momento empezó a brincar el cuerpo anegado en sangre; entonces éste se aprovechó del dinero. Mas asustado y lleno de pavor de su hecho, al ver el cuerpo de su compañero todo ensangrentado y ya moribundo, empezó a clamar a la imagen del Señor dePlateros; y mucho más cuando vio que no hacía ya movimiento alguno, con mayor aflicción gritaba a la soberana imagen diciéndole que le hiciera la maravilla de resucitar aquel miserable hombre, y, repitiendo sus lamentos sin cesar, se resolvió dirigirse para el Santuario del Señor, y llegando poco después de haber amanecido se entró de rodillas, y publicando su crimen a presencia de la sagrada imagende Jesucristo crucificado y de todos cuantos estaban presentes en ese día, y en medio de su aflicción no cesaba sus lamentos pidiendo a la imagen poderosísima por la vida de aquel hombre que acababa de matar. Tanta fue la fe con que éste rogaba a Dios remediara su desdicha, que estando algunas personas escuchando las deprecaciones que le hacía en voz alta, quiso la Majestad divina volver a la vidaal desgraciado muerto, quien entrando al santuario con la piedra en la cabeza, se presenta delante de su infame compañero a dar gracias al Señor de Plateros porque le restableció la vida. Entonces el malhechor le dijo entre sollozos y suspiros: “Perdóname, que yo te maté”. A lo que contestó el otro: “Pero el Señor me ha resucitado.” Y admirado éste, así como los que estaban presentesmaravillados de tan gran prodigio, el malhechor volvió a pedirle perdón entregándole los diez pesos que le había quitado. Entonces ambos se abrazaron, y dando infinitas gracias a la soberana imagen, para acreditar la verdad de este suceso, dejaron la piedra en el Santuario, donde todavía existe; y, no sin maravillarnos, tuvimos el gusto de verla con una inscripción grabada en metal incrustado en una de sushendiduras, pues está a la vista de todos al lado derecho del altar del Santo Niño de Atocha.”
Los Misioneros Josefinos en el Santuario de Plateros.
La visita pastoral que hiciera el señor obispo José Guadalupe de Alva a los huicholes cuando fue a llevar a los misioneros josefinos, dejó honda huella en su corazón misionero, por lo que buscará todos los medios para apoyar la misión de loshuicholes. Esto lo deja ver en una carta pastoral que publicó el 26 de julio de 1902:
“Debemos orar, finalmente, por la conversión de los indígenas huicholes, cuya situación tristísima en el orden espiritual y temporal nos ha arrancado lágrimas, cuando el año próximo pasado visitamos sus pueblos, para establecer allí residencia de misioneros, como en efecto hemos tenido la dulcísima satisfacción de...
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