Poema aq guayaquil

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DOLORES VEINTIMILLA DE GALINDO
(Quito, 1829-1857)


SUFRIMIENTO

Pasaste, edad hermosa,
en que rizo el ambiente
las hebras del cabello por mi frente
que hoy anubla la pena congojosa.Pasaste, edad de rosa
de los felices años,
y contigo mis gratas ilusiones ...
Quedan en su lugar los desengaños
que brotó el Huracán de las pasiones.

Entonces ¡ay! entonces, madre mía,
tus labiosenjugaban
lágrimas infantiles que surcaban
mis purpúreas mejillas... y en el día
¡ay de mí! no estás cerca para verlas ...
¡son del dolor alquitaradas perlas!

¡Madre! ¡Madre! no sepas laamargura
que aqueja el corazón de tu Dolores,
saber mi desventura
fuera aumentar tan sólo los rigores
con que en ti la desgracia audaz se encona.
¡En mi nombre mi sino me pusiste!
¡sino, madre, bientriste!
Mi corona nupcial, está en corona
de espinas ya cambiada ...
Es tu dolores !ay! !tan desdichada!

ANHELO

¡Oh! ¿dónde está ese mundo que soñé
allá en los años de mi edad primera?
¿Dóndeese mundo que en mi mente orlé
de blancas flores ... ? Todo fue quimera!

Hoy de mí misma nada me ha quedado,
pasaron ya mis horas de ventura,
y sólo tengo un corazón llagado
y un alma ahogadaen llanto y amargura.

¿Por qué tan pronto la ilusión pasé?
¿Por qué en quebranto se trocó mi risa
y mi sueño fugaz se disipó
cual leve nube al soplo de la brisa ...?

Vuelve a mis ojos ópticailusión,
vuelve, esperanza, a amenizar mi vida,
vuelve, amistad, sublime inspiración ...
yo quiero dicha aun cuando sea mentida.

¡QUEJAS!

¡Y amarle pude! ... Al sol de la existencia
seabría apenas soñadora el alma ...
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.

Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tintede la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador;
y...
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