Practicas tic´s

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Hans Magnus Enzensberger

Nació en 1929 en Kaufbeuren, en la Algovia bávara. Estudió literatura y filosofía en varias Universidades y se doctoró con un trabajo sobre Brentano. Viajero incansable, ha vivido en Noruega, Italia, los Estados Unidos y Cuba.  Ha sido considerado como uno de los más grandes poetas alemanes vivos. Su obra es muy extensa. Desde 1965 edita la revista Kursbuch, hoy máspolítica que literaria. Premio Büchner en 1963. Editor de poetas extranjeros contemporáneos y de antologías. Ensayista y Traductor. Autor de literatura documental en forma novelada (Durruti) o dramática (Interrogatorio de La Habana).

Salido también de la incubadora surrealista, deriva hacia un objetivismo creciente que acaba convirtiéndolo en continuador principalmente lírico del tono "épico" o"civil" de Brecht o Kästner. Como el primero, Enzensberger es poeta "impuro": la poesía no cumple con un fin en sí, sino que se pone al servicio de otros fines (Gebrauchslyrik). Aunque tiene de común con Brecht, además del ideario político, su sentido de la protesta y de la crítica frente a la ideología burguesa y a sus fechorías (El hundimiento del Titanic, 1978) o de defensa de un credohumanitarista (Migajas políticas), le distingue de aquél el tono "docto" de su obra poética, que hallan su expresión más patente en las baladas ideológico—culturales de Mausoleum (1975), su último poemario, tras un silencio lírico que ha durado más de diez años, en cuyo transcurso (1968) proclamo la «muerte» de la literatura.Otros trabajos en castellano de este escritor son Perspectivas de Guerra Civil,Zig—Zag, Mediocridad y Delirio, El filántropo, y ¿Dónde has estado Robert?, cuyo protagonista es el mismo niño de doce años de El diablo de los números.

En este caso a Robert le basta con caer en una imagen para introducirse en la época en que transcurre, lo que le llevará a "visitar" la Alemania nazi, la Guerra de los Treinta años o la Revolución Rusa, ejemplos concretos de un total de sieteviajes.

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EL DIABLO DE LOS NÚMEROS
Hans Magnus Enzensberger

Hacía mucho que Robert estaba harto de soñar. Se decía: Siempre me toca hacer el papel de tonto.

Por ejemplo, en sueños le ocurría a menudo ser tragado por un pez gigantesco y desagradable, y cuando estaba a punto de ocurrir llegaba a su nariz un olor terrible. O se deslizaba cada vez más hondo por un interminable tobogán. Yapodía gritar cuanto quisiera ¡Alto! o ¡Socorro!, bajaba más y más rápido, hasta despertar bañado en sudor.

A Robert le jugaban otra mala pasada cuando ansiaba mucho algo, por ejemplo una bici de carreras con por lo menos veintiocho marchas. Entonces soñaba que la bici, pintada en color lila metálico, estaba esperándolo en el sótano. Era un sueño de increíble exactitud. Ahí estaba la bici, a laizquierda del botellero, y él sabía incluso la combinación del candado: 12345. ¡Recordarla era un juego de niños! En mitad de la noche Robert se despertaba, cogía medio dormido la llave de su estante, bajaba en pijama y tambaleándose, los cuatro escalones y… ¿qué encontraba a la izquierda del botellero? Un ratón muerto. ¡Era una estafa! Un truco de lo más miserable.

Con el tiempo, Robertdescubrió cómo defenderse de tales maldades. En cuanto le venía un mal sueño pensaba a toda prisa, sin despertar: Ahí está otra vez este viejo y nauseabundo pescado. Sé muy bien qué va a pasar ahora. Quiere engullirme. Pero está clarísimo que se trata de un pez soñado que, naturalmente, sólo puede tragarme en sueños, nada más. O pensaba: Ya vuelvo a escurrirme por el tobogán, no hay nada que hacer, nopuedo parar de ningún modo, pero no estoy bajando de verdad.

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Y en cuanto aparecía de nuevo la maravillosa bici de carreras, o un juego para ordenador que quería tener a toda costa —ahí estaba, bien visible, a su alcance, al lado del teléfono—, Robert sabía que otra vez era puro engaño. No volvió a prestar atención a la bici. Simplemente la dejaba allí. Pero, por mucha astucia que le...
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