Psicologia general

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HOMBRES, ENVEJECIMIENTO Y SALUD

Conservar la salud a lo largo de la vida

PREFACIO

La salud y el hombre que envejece

Alexandre Kalache* y Bruno Lunenfeld**

*Coordinador, Envejecimiento y curso de la vida, OMS, Ginebra, Suiza
**Presidente de la Sociedad Internacional para el Estudio del Hombre al Envejecer

Es imposible entender el envejecimiento y la salud sin una perspectiva degénero. Tanto desde el punto de vista fisiológico como desde el psicosocial, los determinantes de salud a medida que envejecemos están intrínsicamente relacionados con el género. Hay una aceptación cada vez mayor de que a no ser que las investigaciones y los programas (tanto de ciencias clínicas como de salud pública) reconozcan estas diferencias, no serán eficaces. Aunque lasmujeres sufren mayores cargas de morbilidad y discapacidad, los hombres mueren antes; las razones de dicha mortalidad prematura no se entienden completamente.
La rapidez con la que está envejeciendo la población de todo el mundo exige un enfoque acertado sobre temas de género si se quieren desarrollar planes de acción válidos. Sin embargo, muy a menudo, el género en elcontexto de la salud se utiliza únicamente con temas relativos a la mujer.
Este enfoque tiene su origen en las exitosas campañas orquestadas por grupos de mujeres en los años 70 y 80. Estas campañas eran indispensables. El estado de salud de la mujer se había dejado de lado a lo largo de toda la historia, y era esencial centrar la atención sanitaria sobre ellas con el fin deextender los servicios a millones de mujeres en todo el mundo cuya salud no recibía atención alguna y que estaban expuestas a una carga innecesaria de enfermedad. Por tanto, en gran parte debido a las acertadas acciones llevadas a cabo (frecuentemente por organizaciones no gubernamentales), la importancia de la salud de la mujer adquirió gradualmente prominencia en muchos países,aunque aún no en todos. Este logro no debe perjudicarse; al contrario, necesita consolidarse.
En general, las razones del éxito de dichas acciones provenían del hecho de que las mujeres estaban librando una batalla contra sus opresores (los hombres, quienes desde siempre habían retenido el poder mediante la política, la economía y su prominencia en la sociedad). El retode situar firmemente los intereses de los hombres entre los asuntos a tratar en materia de salud es incluso mayor, puesto que supondrá orquestar una lucha en la que no hay un oponente, no hay un opresor. La batalla se librará contra la complacencia, contra las actitudes arraigadas, hacia una cultura en la que los hombres reconozcan la importancia de cuidar de sí mismos,una cultura del cuidado personal, opuesta a la actual creencia general de los hombres que se consideran “máquinas indestructibles”. Y esta batalla podría eventualmente llevar al sector de la salud a reconocer el hecho de que también debería atender los temas de salud propios del hombre. Muy a menudo, en todo el mundo, el mensaje transmitido por los servicios sanitarios es“No estamos interesados en vuestra salud”; muchos hombres tienen contacto con el sector sanitario sólo durante su infancia y al final de sus vidas. Demasiado poco, demasiado tarde. Para cuando consulta
con un médico, enfermedades que podrían haberse prevenido o tratado adecuadamente con una detección más precoz ya han alcanzado un grado irreversible, lo que llevará a unamuerte prematura. Resulta que se necesita una perspectiva que tenga en cuenta todo el curso de la vida en cuanto al género y la salud; nuestra salud, al final de nuestras vidas, es el resultado de experiencias anteriores en términos de estilo de vida, medioambiente al que estamos expuestos y encuentros con el sector sanitario. El documento sobre “Hombres,...
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