Qué eso de la argentina

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 38 (9297 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 15 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
QUÉ ES ESO DE LA ARGENTINA

Habla e identidad regional en Sudamérica

Mario Edgardo Rojas

Ex Profesor de la UBA
Ex investigador de UBACyT
merojas@fibertel.com.ar

“Todo Estado [nacional] es anexionista por
naturaleza. Nada le detiene en su marcha
invasora, como no sea el encuentro de otro
Estado, invasor como él y capaz de defenderse”

Pierre-Joseph Proudhon

Estas reflexionessurgieron a raíz de la lectura del Diccionario del habla de los argentinos[i] cuya autoría se debe a una Comisión habla de los argentinos (sic) integrada por 7 miembros de número de la Academia Argentina de Letras (AAL) encabezados por su Presidente Don Pedro Luis Barcia. Su lectura y la exclusión de la voz “quichua” en dicho lexicón, además de la permanente referencia a la lengua “quechua” noscausaron sinceramente gran fastidio. Quichua es un término habitual en el habla cotidiana del Noroeste Argentino y también en el resto del país. Implícitamente Barcia y sus acólitos excluyen a la gran mayoría de los argentinos, que así llamamos a la lengua originaria del Cuzco que se habla no sólo en Santiago del Estero sino también algunos términos en Buenos Aires y otras partes del país, en vocestan habituales como cancha, pucho, pilcha, etc. —para tener a mano sólo algunos pocos ejemplos— que han sido registradas en el diccionario de Don Domingo Bravo.[ii] Este gigante quichuista, ya fallecido, ha sido la máxima autoridad en quichua santiagueño —que es una variedad dialectal del quechua cuzqueño— de la Argentina. Ha sido premiado tanto en nuestro país como en el extranjero.Lingüista, poeta, investigador del CONICET, inspector de escuelas, Director de la Biblioteca del Instituto de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán y Prof. y luego Dr. Honoris Causa por la Universidad Nacional de Sgo. del Estero. Paradójicamente ha integrado la Academia Argentina de Letras (AAL) hasta su muerte como miembro correspondiente, la misma que hoyencabeza el mencionado Pedro Luis Barcia. Este, al desconocer las enseñanzas de Bravo está desconociendo a la misma Academia Nacional que preside. Y no sólo en lo que respecta a Bravo sino también respecto a otro santiagueño que ocupó su mismo lugar —la Presidencia— de la AAL: me estoy refiriendo a Bernardo Canal Feijóo, abogado, jurista, escritor, ensayista y dramaturgo, una de las mentes más lúcidas yprofundas que tuvo la Argentina, en toda su historia.
Anoticiado de una conferencia que dictaría en la Facultad de Derecho de la UBA el Dr. Barcia[iii] asistí a ella con el propósito no sólo de escuchar a un hombre de su jerarquía intelectual sino también de aclarar eso de “quichua” que según su paladino parecer, no corresponde al “habla de los argentinos”.
Ello implica que quienes utilizamosel término quichua no quedamos incluidos en el universo de los argentinos. Somos demasiados millones de habitantes que al referirnos al término de la antigua lengua incaica, le llamamos “quichua”. El mismo Barcia, utiliza el término del que luego niega y reniega de “quichua” en una suerte de proemio histórico subtitulado Los diccionarios del español de la Argentina.[iv] Semejante exabrupto haprovocado de mi parte una dura respuesta publicada en la revista El Punto y la Coma de amplia circulación en el NOA.[v]
Amén de lo señalado, el Presidente de la Academia Argentina de Letras (AAL), ha sostenido en diversas oportunidades que la Real Academia Española —en otras de sus supuestas acciones dadivosas— ha dejado el liderazgo en materia lingüística delegándolo en la Asociación de Academiasde la Lengua Española. Además, según Barcia el hispano-hablante no español, tiene una deuda eterna porque todas estas acciones se llevan a cabo con el apoyo crematístico de la Academia real. ¿Le quedamos debiendo algo al Reino de España? Parece poco serio sostener tal cosa a esta altura de los tiempos, después de la repulsa casi universal que merecieron los insensatos festejos del V Centenario...
tracking img