Quintilliano

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Para Quintiliano un orador perfecto debe acompañarlo las buenas costumbres, donde no solo en el decir sea aventajado sino en todas las prendas del alma. Porque el hombre verdaderamente político, capaz de gobernar con sus consejos las ciudades, no es otro que el orador. El cual debe tener un gran acopio de palabras y figuras, orden en la invención, facilidad en la disposición, firmeza en lamemoria y gracia en la pronunciación y ademán. Pero Quintiliano nos dice que de toas estas prendas la mas excelente es la grandeza de corazón, a la que ni el temor abata, ni el ruido de las voces aniquile, pues si falta la constancia, la confianza y fortaleza, de nada servirá el arte, el estudio y la ciencia, como si se le diesen armas a los cobardes y de poco corazón para pelear. Asimismo la vergüenzaque es verdaderamente digno de apreciar y raíz fecunda de las virtudes, es muchas veces opuestas a las verdaderas prendas de un orador y ha sido causa de que muchos ocultando la grandeza de su ingenio y estudio decidieran estar en el retiro del silencio. Lo que Quintiliano reprende le vergüenza que provoca cierto temor y retrae el alma de aquellas cosas que se deben practicar, del cual resulta laconfusión, el arrepentimiento de lo que se ha comenzado, y un repentino silencio, y para ello, el mejor remedio es la confianza apoyándose en la buena conciencia.
Hay también, prendas naturales que pueden mejorar con el cuidado, tales como la voz, el buen pulmón y la gracia en el decir, las cuales son de mucha estimación, que solo la gana el orador con mucho ingenio. Para Quintiliano esimportante que el proceso de formación del buen orador empiece a los siete años, porque en su opinión ninguna edad debería estar ociosa y concede tres años para el cuidado de las ayas, las cuales deberían ir formando el entendimiento del niño, con los mejores conocimientos. De este modo, todo el tiempo que se gana en la infancia se lo puede aprovechar en la juventud. Sobre todo porque es en la infanciadonde los primeros rendimientos que dependen de la memoria, se encuentran en los niños con mucha firmeza. Esta enseñanza que plantea el autor, va a ser como cosa de juego, alobando al niño, alegrándose de lo que sabe, haciéndole creer que le lleva la victoria y estimulándolo con premios que son propios de la edad.
Como aprendizaje importante para el niño antes de su ingreso a la escuela,Quintiliano señala el aprender las letras, enseñándole a conoces, primero la figura y después el nombre como conocen a las personas, de esta forma se evitaría que los maestros, cuando pensaban haberlas fijado en la memoria de los niños, vuelvan a tras al cometer el error de enseñarles primero el nombre y orden le las letras entes de que aprendan su figura. Entorpeciendo de esta manera el conocimiento deellas, pues siguiendo el sonido que de ellas tiene, no aplica su atención en su figura.
Un método que Quintiliano aprueba para estimular a la infancia a aprender, es aquel que se forma un juego con las figuras de las letras hechas en marfil, o algún oro medio que se adecue mas a la edad y por el cual hallen gusto en manejarlas, mirarlas y enseñarles las mismas por su nombre.
Posteriormente cuandocomience a escribir seria bueno grabarles las letras en una tabla, para que lleve la pluma por los trazos o surcos que hacen, entonces, siguiendo con velocidad y continuación huellas fijas, afirmara los dedos, no necesitando poner una mano sobre la otra para afirmarla. Porque el escribir bien y con velocidad es cosa digna de atención, siendo el principal ejercicio en gente de letras el escribir,sirve para la imaginación , pero si la letra es imperfecta y de mala formación, no se entiende después y de aquí resulta el trabajo de dictado cuando se deba trasladar.
En cuanto a las silabas, todas deben aprenderse y no de debe dilatar el conocimiento de las mas dificultosas, como suele hacerse, para cuando las escriban las puedan distinguir.
Quintiliano dice, que no hay que confiarse de lo...
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