Reportaje del agua

De agua limpia, a contaminada

Rafael Cervantes Bossio El Meridiano de Córdoba - Montería, Córdoba abril 2002

" Una Cloaca llamada Ciénaga"

Montería. La Cienaga Grande del Bajo Sinú, se está muriendo lentamente. Cada día aumentan los desechos sólidos que arrojan en su lecho. Cada día soportan una carga mayor de aguas negras. Cada cosecha de algodón o de maíz se traduce en nuevosvertimientos de agroquímicos. Al más importante espejo de agua de Córdoba -38.840 hectáreas- lo están envenenando poco a poco sin que nadie diga está boca es mía. Los peces terminan contaminados con perjuicio final para los humanos que los consumen.

El periódico, fiel a su postulado filosófico de preservar el medio ambiente y la salud humana, emprende está cruzada para llamar la atención de lasautoridades y ciudadanía.

Nuestro redactor, responsable de la pagina dominical de Ecología, anduvo por los recovecos del gran espejo de agua y observó las áreas más afectadas por la contaminación. Entrevistó a muchos actores directos e indirectos del problema y así le dio cuerpo a la serie coleccionable de 4 informes, "Una cloaca llamada ciénaga", que ofrecemos desde mañana nuestros miles delectores de la región y del resto del país.

DE AGUA LIMPIA, A CONTAMINADA

Nunca antes numerosas comunidades, principalmente del Bajo Sinú, están apunto de asistir, medio impotentes y medio culpables, al más grande de los atropellos ambientales de que se tenga memoria en Córdoba.

"Una cloaca llamada Cienaga" (I)

Corregimientos de Los Morales, Lorica, Zona del Bajo Sinú. Hora tras hora, díatras día y mes tras mes, se deslizan incesantes, lentas y silenciosas y casi cautelosas, las aguas sucias que el hombre desecha después de lavar su propia roña.

A medida que se acercan a su destino final, pareciera que supieran la maldad que llevan sus mugrientas corrientes cuyo sinuoso periplo culmina ineluctablemente en las entrañas de la ciénaga Grande del Bajo Sinú, un complejo lagunar de 38mil 840 hectáreas, sometido al más dramático e increíble proceso de contaminación y extinción.

Por todos sus flancos recibe los tributos de basura, agroquímicos y aguas servidas que han acelerado su sedimentación y ensuciado su caudal. Pero no es sólo eso. Es el hombre del Bajo Sinú -más de 200 mil habitan la región y cerca de un millón, la cuenca hidrográfica- el que se está intoxicando acuentagotas.

Y peor aún, las autoridades -gobernador, alcaldes, concejales y diputados, dirigentes, funcionarios del medio ambiente, agricultores y ganaderos- asisten imperturbables a la gestación de la futura tragedia colectiva.

Este lugar se encuentra al norte del departamento de Córdoba y en tiempos de alta pluviosidad servía de colchón amortiguador de las inundaciones que se suscitaban hastacuando se construyó la central hidroeléctrica de Urrá, que entró a regular en adelante el nivel del río Sinú, el gran aportante natural, también hoy por hoy en graves problemas.

Las corrientes negras que nos ocupan provienen de una decena de municipios y de más de medio centenar de corregimientos y veredas que al carecer de alcantarillado lanzan sus desechos como si se tratara de un cuerpoextraño que produce escozor y de la cual hay que librarse prontamente. Montería, San Carlos, Cereté, Cienaga de Oro, San Pelayo, Cotorra. Chimá, Momil, Purísima y Lorica deberán comparecer, más temprano que tarde, ante algún tribunal ambiental para reconocer el gran daño que siguen causando al espejo de agua que alguna vez tubo más de 50 mil hectáreas de extensión. Naturalmente, que en el proceso dedesecación, tema de reflexiones futuras, han intervenido ganaderos, agricultores y gran número de agrónomos y médicos veterinarios que cohonestaron el vertimiento de agroquímicos.

Muchos agrónomos que supuestamente son defensores del medio ambiente, terminaron vendiendo productos químicos que aceleran la contaminación del suelo y de las aguas.

La ciénaga Grande del Bajo Sinú, es directa e...
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