Resistencia cultural

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ISLAS , 43(127):20-41; enero-marzo, 2001

Mely González Aróstegui

l concepto de cultura de la resistencia no se encuentra claramente definido en los estudios de autores cubanos y latinoamericanos, sino diluido en los análisis del problema de la identidad, la descolonización, la liberación, etcétera. Implícitamente, este problema ha sido trabajado por diferentes investigadores al adentrarseen el análisis de la llamada «teoría poscolonial». Tal es el caso de Peter Hulme,1 al utilizar esta teoría como término para describir un cuerpo de trabajo cuyo intento es romper con los supuestos colonialistas que han marcado muchos de los proyectos de crítica política y cultural lanzados desde Europa y Estados Unidos. Pero Hulme aprende y remodela estos proyectos con el interés de analizar yresistir las redes imperiales que controlan gran parte del mundo y, por ende, sus productos culturales. En los marcos de la «teoría poscolonial» están los estudios del investigador norteamericano Edward Said,2 alrededor de los problemas vinculados al tema. Este autor nos deja una caracterización de las formas de resistencia observadas en la historia del enfrentamiento de las culturas dominadas alcolonialismo y al imperialismo. Después de un período que él denomina
1

E

Cultura de la resistencia. Concepciones teóricas y metodológicas para su estudio

2

Véase PETER HULME: «La teoría poscolonial y la representación de la cultura en las Américas», Casa de las Américas (202): 3-8, 1996. A pesar de ser criticado por Hulme al solo reconocer la etapa del alto imperialismo ignorando elperíodo colonial previo y no observar a Estados Unidos como potencia colonial e imperial desde su comienzo, el libro de Edward Said Culture and Imperialism constituye un aporte a la problemática de la cultura de la resistencia en los países del Tercer Mundo.

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de «resistencia primaria», de lucha literal contra la intrusión externa, Said apunta hacia un período de «resistencia secundaria», esdecir, ideológica, cuando se hacen esfuerzos por salvar o restaurar el sentido y la realidad de la comunidad contra todas las presiones del sistema colonial.3 Desde una perspectiva indigenista, varios investigadores han realizado estudios sobre el proceso de la resistencia latinoamericana, aclarando visiones erradas alrededor de esta problemática. No puede decirse que han profundizado desde elpunto de vista teórico en el concepto de cultura de la resistencia, pero sí han señalado elementos que nos ayudan a redondear el fenómeno no solo en las condiciones actuales, sino remontándonos a la historia de América Latina y el Caribe. Conocemos de los trabajos de Josefina Oliva de Coll4 y Domitila Chungara,5 que enfocan el problema de la resistencia a partir del rechazo de las culturas indígenasa la conquista y la colonización. Hacen énfasis en las diversas formas que presenta este rechazo, asumiéndolo como prueba de que la población invadida no aceptó conscientemente la dominación de sus territorios.
Véase EDWARD SAID: «Cultura e imperialismo: Temas de la cultura de la resistencia», Casa de las Américas, (200): 20-28, 1995. ( Este trabajo es la segunda parte del capítulo tercero dellibro de Said Culture and Imperialism, Nueva York, 1993.) Apoyándose en múltiples trabajos de escritores e investigadores portadores de un discurso descolonizador, Edward Said señala tres grandes tópicos que surgen en todo el proceso de la resistencia cultural: · insistencia en el hecho de ver la historia de la comunidad coherente e integralmente, como un todo. · La idea de que la resistencia, lejosde ser sólo una reacción al imperialismo, es solo una manera alternativa de concebir la historia humana. · Visible alejamiento del nacionalismo separatista hacia una visión más integradora de la comunidad humana y de la liberación. 4 Véase JOSEFINA OLIVA DE COLL: La resistencia indígena ante la conquista, pp. 9-10, Siglo XXI, México, 1991. 5 Véase DOMITILA CHUNGARA: «Los dueños de esta...
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