Respiracion artificial

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“Un pueblo impone su arte, su industria, su comercio y su idioma por prepotencia.
Nada más”.
Roberto Arlt: “El idioma de los argentinos”, en Aguafuertes porteñas.

INTRODUCCIÓN

Roberto Arlt (1900-1942) trabajó para el diario El Mundo, donde comenzó a publicar las Aguafuertes Porteñas; escribió un total de 2000 Aguafuertes desde 1928 a 1942 que fueron recopiladas en dos libros: AguafuertesPorteñas (1933) y Nuevas Aguafuertes Porteñas (1960).
Buenos Aires de principio de Siglo. Buenos Aires heterogénea y cosmopolita. Los años veinte arriban llenos de cambios y novedades. El tranvía y el ómnibus reconfiguran las distancias y los paseos. Los cables de alumbrado eléctrico reemplazan los antiguos sistemas de gas o kerosene. Los ciudadanos eligen a sus autoridades mediante el votosecreto, universal y obligatorio.
Se presentan altos niveles de alfabetización. Este inmenso coktail de cambios provocó que una gigantesca revolución cultural se propague sobre la Buenos Aires del veinte. Revolución cultural, revolución de ideas, de costumbres, de visiones del mundo, de las políticas, de la economía, de la ciencia.
Esta es la ciudad de Roberto Arlt; nueva y antigua, clásica ymoderna, pero sobre todo distinta, distinta a todo lo antes visto, diferente en todos sus aspectos. Es preciso reconstruirla, recorrerla, conocerla nuevamente; paso a paso, calle a calle.
Arlt era, ante todo, un cronista y necesitaba transmitirlo, contarlo, expresarlo; para este cometido le era preciso que el lenguaje se adaptase a la sociedad que él experimentaba. No era posible insistir en formasanquilosadas del idioma sino que debían forjarse unas nuevas. Un lenguaje directo que todos entiendan, que sea parte de la vida misma, de la calle, de los barrios y no uno impuesto desde afuera.
Arlt escribe mal. La crítica, los medios especializados y más de un colega lo desprecian. Ensucia a la literatura, embadurnándola de calle .Sus temas y su léxico están lejos de ser convencional y resultandespresiables a los eruditos de la época. Sin embargo Arlt vende y vende, es leído. El pueblo lo quiere. “El Mundo aumenta su tirada, se vende casi exclusivamente por las notas de Arlt”, afirma Raúl Larra.
Las aguafuertes fueron el nexo más fuerte que existió entre Arlt y su público. A partir de ellas se mostraba tal cual era, así como sus pensamientos y su inagotable sentido del humor. Arlt está allado del lector, en su casa, en el almacén; mientras escuchan la radio, leen el diario, o matean; Arlt está allí, ingresa a través de las páginas del diario, en la vida cotidiana de la familia porteña.
Los temas que abordaba se centraban en la complicada situación social y política. Una Argentina convulsionada con una crisis moral, política y económica que vendría con el golpe de 1930.Observador, sagaz, directo, dice las cosas sin rodeos. Descorre velos y muestra lo que nadie quiere ver, sobretodo, la oligarquía pacata que tanto lo atacó.
Sus escritos son los textos de un espíritu moderno, que desconfía y descree de todos aquellos lazos que podrían atarlo al pasado. Pero de un espíritu moderno que se encuentra fuertemente arraigado en la cultura popular de la época, de la que extrae,desprejuiciadamente, la materia verbal con que forja su provocativa escritura.

Respiración artificial (1980), la novela de Ricardo Piglia rebosa teorías y discusiones literarias; una de ellas trata de lo argentino en la historia literaria del país, centrándose en la importancia del estilo literario de Roberto Arlt:

”Exacto, dijo Renzi, escribía mal: pero en el sentido moral de la palabra. Lasuya es una mala escritura, una escritura perversa. Es un estilo criminal. Hace lo que no se debe. Lo que está mal, destruye todo lo que durante cincuenta años se había entendido por escribir bien en esta descolorida República…Arlt escribe contra la idea de estilo literaro, o sea, contra todo lo que nos enseñaron que debía entenderse por escribir bien, esto es, escribir pulcro, prolijito, sin...
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