Retrato de un artista adolescente

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JAMES JOYCE

RETRATO DEL ARTISTA ADOLESCENTE

Traducción de Dámaso Alonso

RBA Editores, S.A. Barcelona 1995

Título original: A Portrait of the Artist as a Young Man Traducción: Dámaso Alonso © Traducción cedida por Editorial Lumen, S. A.

© por la presente edición, en la colección Narrativa Actual, RBA Editores, S. A., Barcelona, 1995 Proyecto gráfico y diseño de la cubierta: HansRomberg Ilustración cubierta: A.G.E. Fotostock ISBN: 84-473-0882-0 Depósito Legal: B-16.958-1995 Impresión y encuadernación: Printer industria gráfica, S. A. Ctra. N-II, km 600. Cuatro Caminos, s/n. Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) Impreso en España - Printed in Spain Escaneado por: Hypnerotomachia Poliphili Corregido por: Filobiblion

1 Allá en otros tiempos (y bien buenos tiempos que eran),había una vez una vaquita (¡mu!) que iba por un caminito. Y esta vaquita que iba por un caminito se encontró un niñín muy guapín, al cual le llamaban el nene de la casa… Este era el cuento que le contaba su padre. Su padre le miraba a través de un cristal: tenía la cara peluda. El era el nene de la casa. La vaquita venía por el caminito donde vivía Betty Byrne: Betty Byrne vendía trenzas de azúcaral limón. Ay, la flores de las rosas silvestres en el pradecito verde. Esta era la canción que cantaba. Era su canción. Ay, las floles de las losas veldes. Cuando uno moja la cama, aquello está calentito primero y después se va poniendo frío. Su madre colocaba el hule. ¡Qué olor tan raro! Su madre olía mejor que su padre y tocaba en el piano una jiga de marineros para que la bailase él. Bailaba:Tralala lala, tralala tralalaina, tralala lala, tralala lala. Tío Charles y Dante aplaudían. Eran más viejos que su padre y que su madre; pero tío Charles era más viejo que Dante. Dante tenía dos cepillos en su armario. El cepillo con el respaldo de terciopelo azul era el de Michael Davitt y el cepillo con el revés de ter-

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ciopelo verde, el de Parnell. Dante le daba una gota deesencia cada vez que le llevaba un pedazo de papel de seda. Los Vances vivían en el número 7. Tenían otro padre y otra madre diferentes. Eran los padres de Eileen. Cuando fueran mayores, él se iba a casar con Eileen… Se escondió bajo la mesa. Su madre dijo: —Stephen tiene que pedir perdón. Dante dijo: —Y si no, vendrán las águilas y le sacarán los ojos. Le sacarán los ojos. Pide perdón, pide perdónde hinojos. Le sacarán el corazón. Pide perdón. Pide perdón. Los anchurosos campos de recreo hormigueaban de muchachos. Todos chillaban y los prefectos les animaban a gritos. El aire de la tarde era pálido y frío, y a cada volea de los jugadores, el grasiento globo de cuero volaba como un ave pesada a través de la luz gris. Stephen se mantenía en el extremo de su línea, fuera de la vista delprefecto, fuera del alcance de los pies brutales, y de vez en cuando fingía una carrerita. Comprendía que su cuerpo era pequeño y débil comparado con los de la turba de jugadores, y sentía que sus ojos eran débiles y aguanosos. Rody Kickham no era así; sería capitán de la tercera división: todos los chicos lo decían. Rody Kickham era una persona decente, pero Roche el Malo era un asqueroso. RodyKickham tenía unas espinilleras en su camarilla y, en el refectorio, una cesta de provisiones que le mandaban de casa. Roche el Malo tenía las manos grandes y solía decir que el postre de los viernes parecía un perro en una manta. Y un día le había preguntado: —¿Cómo te llamas? Stephen había contestado: Stephen Dédalus. Y entonces Roche había dicho: —¿Qué nombre es ese? Pero Stephen no había sido capazde responder. Y entonces Roche le
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había vuelto a preguntar: —¿Qué es tu padre? Y él había respondido: —Un señor. Y todavía Roche había vuelto a preguntarle: —¿Es magistrado? Se deslizaba de un punto a otro, siempre en el extremo de la línea, dando carreritas cortas de vez en cuando. Pero las manos le azuleaban de frío. Las metió en los bolsillos de su...
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