Rosario tijeras

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  • Publicado : 12 de mayo de 2011
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¡No todo en esta vida es pecado!

“A mi nadie me mata…soy mala hierba”, palabras fuertes provenientes de un ser casi indoblegable, cuyo valor iba más allá de los estándares a los que la sociedadnos somete, nos hace creer como adecuados.

Sin importar las malas lenguas, las miradas prejuiciosas, los dedos acusadores, sin importar algo de esto, Rosario Tijeras entramaba su destino sola, díacon día, yendo a donde le dictara su mente, haciendo lo que consideraba mejor, dejando de lado que afectase a alguien más, muchas veces pagándola caro ella misma.

Perteneciente a los barrios bajos deMedellín, Colombia, hija de madre desobligada en algunos aspectos, pero con un hermano bastante solapador, Rosario Tijeras, demostró desde temprana edad su fuerte temperamento, nunca dejándose dealguien, siempre impartiendo “justicia” por mano propia, haciéndose pronto de una reputación bastante criticada por las personas en general.

La vida para Rosario nunca fue sencilla, ella mismaafirmaba que a los 8 años aquel que debía protegerla, siquiera tenerle un mínimo de respeto,-podría llamársele padre, pues era novio de su madre, sin embargo este papel nunca causó gran impacto en su mente-,la violó, dejando una marca permanente en ella, y a mi parecer dando inicio a su tormentosa vida más adelante.

Este acontecimiento, cambio en muchos sentidos su conducta, haciéndola pensar que sialguien debía tomar rienda en sus asuntos y resolverlos, debía ser ella misma. Lo cual vemos reflejado cada vez que agarraba su bolso y de su interior sacaba una pistola, dándole fin a la vida deaquellos que para ella representaban una amenaza, o que alguna cuenta le debían saldar, siempre fue así.

Aunque Rosario sintiera que matar al que lo merecía era lo justo, no tardaba mucho en llegar asu mente el remordimiento, con lo cual se veía hundida en sus pensamientos, escondiendo su miedo con comida, toda la que cupiera, incluso más.
Cuando esa sensación de haber errado cesaba, Rosario...
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