Rosas y su poder argentino

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 42 (10465 palabras )
  • Descarga(s) : 9
  • Publicado : 7 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
“Rosas y su poder argentino”.

Marzo de 1835, Quiroga y su comitiva han sido asesinados en la posta de Barranca-Yaco, cuando regresaban de su viaje. En el mundo federal hay pánico
Se reúne la legislatura. Maza no quiere conservar el mando. No hay una persona que no comprenda la necesidad de poner el gobierno en manos de Rosas. Los diputados, interpretando el deseo de toda la población yel propio, nombran gobernador a Juan Manuel de Rosas
No se trata de las facultades extraordinarias sino de mucho más. Buenos Aires quiere que Juan Manuel de Rosas, único hombre en quien cree, mande el solo, que el solo legisle y haga justicia, que encarcele y destierre y fusile cuando lo considere necesario.
El solicita unos días para contestar. Carteles en las paredes piden orden y ruegana Rosas que no abandone a sus amigos a la saña de los unitarios. Su respuesta es la de un demócrata: quiere que el pueblo vote si esta conforme o no con la suma del poder publico.
Todos votan afirmativamente, también sus adversarios votaron como todos; Domingo Sarmiento dirá más tarde que “nunca hubo un gobierno mas popular, mas deseado”.
Juan Manuel de Rosas acepta ahora el cargo degobernador. Acepta el desafío de los unitarios y se dispone para salvar al país, Buenos Aires lo celebra con gran júbilo; el pueblo celebra el triunfo con canciones
Es el 13 de abril de 1833. Juan Manuel de Rosas va a asumir de nuevo el mando. Buenos Aires se ha arrojado a las calles para aclamar a quien será su “amo”.
Inmensa popularidad la de Rosas. Ricos y pobres, señorones y plebeyos, hombresy mujeres, todos lo admiran. Juan Manuel de Rosas, de frac azul e insignias militares, llega a la Legislatura acompañado por los generales Pinedo y Mansilla. Mientras jura, veinticinco individuos de azul oscuro y chaleco rojo desatan los caballos del carruaje y reemplazan los tiros con cordones de color punzó.
Mientras tanto, en las casas de los federales se festeja el retorno de Rosas alpoder. Esto significa para ellos la seguridad de las vidas y las propiedades, el fin de los temores, el orden y la paz.
Ya está de nuevo en el poder Juan Manuel de Rosas. Unitarios y cismáticos empiezan a temer.
Por esos días, una numerosa y fuerte columna trama, no sólo revoluciones, sino la unión del país. Por una carta de un conspicuo unitario mendocino, se sabe que una comisión enviada por4Mendoza y San Juan a Chile ha regresado con “la resolución de aquellas provincias a esta República”. Cree el mendocino que Chile no rechazaría la solicitud, porque la agregación de esas provincias argentinas no le traería la guerra. Felizmente, Diego Portales, el dictador de Chile, no acepto el ofrecimiento de los unitarios. Al responder a los comisionados les había dicho que “delante de esatraición comprendía que Quiroga fuese un héroe y que bien merecían sus paisanos estar al filo de su sable”. Y en cambio mando a Buenos Aires un ministro, que revela a Rosas el entendimiento de sus enemigos con el dictador de Bolivia, general Santa Cruz, contra el cual la Argentina y Chile poco después hablaran sobre una posible alianza.
Y comienzan las destituciones. Rosas, que en su primer gobiernodejo a casi todos los empleados en sus puestos; médicos eminentes, que son profesores de la Facultad de Medicina; curas y capellanes, cuya destitución pide a la Curia; empleados del Correo, de la Aduana, de la Caja de Ahorros, del Resguardo, todos quedan en la calle. Son borrados de la lista militar, en tres decretos, once coroneles, veintidós tenientes coroneles, veintiséis sargentos mayores yciento ocho oficiales. Otro decreto no solo da de baja a veintiséis oficiales “por haber traicionado la causa nacional de la Federación”, sino que los suprime de la lista civil, les retira los despachos y los enrola como soldados en el cuerpo al que pertenecen. Y en su venganza contra los cismáticos, que él cree ser justicia estricta, llega hasta quitar la jubilación a algunos retirados. Odia más...
tracking img