San antonio abad y el monacato cristiano primitivo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 30 (7438 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 17 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
SAN ANTONIO ABAD
Y EL MONACATO CRISTIANO PRIMITIVO

1. Introducción
2. El origen del Monacato Cristiano Primitivo
3. Breve visión general del Monacato Cristiano Primitivo
4. San Antonio, Padre de los Monjes, en la Vita Antonii de San Atanasio
5. Aproximación biográfica a San Antonio Abad
6. Conclusión
7. Bibliografía

1. Introducción

San Juan Crisóstomo en la conclusión de sudeliciosa obrita “Paralelo entre el monje y el rey” hace una preciosa reflexión sobre la riqueza y el valor del monacato: “Cuando vieres, pues, a un rico bien vestido, engalanado de oro, llevado en carroza, que sale rodeado de brillante cortejo, no tengas por feliz a tal hombre, pues toda esa riqueza es pasajera, y esa que parece dicha termina juntamente con la presente vida; cuando vieres, encambio, a un monje que anda solo, humilde, manso, tranquilo y pacífico, a ése, sí, tenle envidia, procura imitar su filosofía, pide a Dios llegar a ser semejante al justo” .
Tal es creo yo el atractivo que tiene recrear con la historia y la imaginación la visión de aquellos monjes primitivos, volcados con la pasión de lo nuevo y la creatividad .La imagen del Monje primitivo se me presenta a laimaginación como la figura de una verdadera posición “Antisistema” frente a un mundo en el que el cristianismo se ha institucionalizado y con esta institucionalización, ha perdido mucho de su fuerza profética… San Juan Crisóstomo en la mencionada obra compara a los monjes con los profetas del Antiguo Testamento a los que acudían los reyes de Israel y Judá en busca de la voz de Dios , y es que tengo laconvicción que el monacato primitivo fue una fuerza profética similar a la que el Espíritu Santo despertó en el antiguo Israel, la fuerza de hombres y mujeres que eran voz de Dios para la denuncia y el contraste, hombres y mujeres que le gritaban al mundo con su silencio que ese no era el cristianismo auténtico, que con su humildad, su paz, su manera de estar en el mundo, le decía a ese mundo enel que vivían, que no era portador de felicidad sino de perdición…
Veo a aquellos monjes primitivos -fervientes seguidores de Dios y sólo de Dios- a hombre incomprendidos muchas veces, vituperados casi como revolucionarios, enemigos de convenciones sociales impuestas, amantes de lo único importante, el mismo Dios, y que para seguirlo dejan familia, hacienda, ciudades y mundo casi en un plante dedisgusto… ”no nos gusta el mundo –parece que les puedo escuchar- no nos gusta vuestro mundo falso en el que no dejáis sitio para Dios… nos vamos, marchamos, al desierto, a la fuente, al lugar donde todo comienza, al sitio donde nos es posible escuchar a Dios, donde se puede oír el corazón en el que habla Dios, donde se puede contemplar la naturaleza, primera de las obras del Altísimo, lejos devuestro ruido…”
Como todo profeta, siguiendo al mayor de todos ellos, siguiendo al que fue modelo de todos los profetas, siguiendo al Cristo, incomprendidos y criticados y más aún en esa condición de denuncia social que también incluía la figura del monaquismo tradicional. Desde luego que también como todo hombre que vive con una idea fija, seguramente un tanto intransigentes e incapaces de verque en el mundo de las ciudades también había espacio para una vida con Dios, pero desde luego en la pasión de la entrega, sinceros.
Y entre ese monaquismo primitivo cristiano descuella por si sola la figura de Antonio, el apa Antonio, San Antonio Abad, padre de los monjes. Antonio sobre aquellos arenales junto a Menfis encenderá una hoguera para orientar a los generosos, tras las huellas delSeñor. Empezó tomando al pie de la letra aquello de “ve y vende todo lo que tienes...”. Tenía veinte años, no sabía leer ni escribir, no era más que un pobre ignorante… pero que entendió a Dios. Lo vendió todo y siguió a Cristo buscándole en la soledad. Primero junto a su casa, después escondido en un sepulcro, al fin en la inmensa soledad de los desiertos. Allí se puso a hablar con Dios. Y surgió...
tracking img