San martin

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 12 (2979 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 31 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Lo que dice jose de san martin:

El Protector del Perú al instalar el Congreso Constituyente

Señores: Al deponer la insignia que caracteriza al Jefe supremo del Perú, no hago sino cumplir con mis deberes, y con los votos de mi corazón. Si algo tienen que agradecerme los Peruanos, es el ejercicio del supremo poder, que el imperio de las circunstancias me hizo obtener. Hoy que felizmente lodimito, yo pido al Ser Supremo que conceda a este
Congreso el acierto, luces y tino, que necesita para hacer la felicidad de sus representados. ¡¡¡¡Peruanos!!!! Desde este momento queda instalado el Congreso Soberano, y el pueblo reasume el poder supremo en todas sus partes. Gaceta del Gobierno, Lima, 22 de septiembre de 1822, tomo III, núm. 26, p.2.

Los discursos:

Bajo la apariencia formal yrígida de un soldado sin gustos ni hábitos civiles, San Martín ocultaba un espíritu culto y una sagacidad comparable sólo con su paciencia y con su constancia para esperar las ocasiones de producirse en la alta esfera que venía buscando. De la política interna y de las facciones nada le interesaba. Lo que él ambicionaba era la gloria de contribuir al triunfo definitivo de la independencia, segurode que sus calidades le habían de señalar el primer puesto en la historia de Sur América. Ajeno a toda otra ambición, su mira por el momento era hacerse aceptar del partido que imperase en el gobierno para que se le pusiese a la cabeza de alguna fuerza o ejército en que él pudiera mostrarse.

Era un militar sin ambición política: un verdadero libertador ajeno a toda intención de apropiarse elpoder de los países que quería libertar...San Martín respondía a un tipo enteramente diverso. Sin hacer nada por brillar imponía respeto, no sólo porque se dejaba ver en él la posesión tranquila de sus grandes calidades militares, sino por la austeridad de la vida y de las costumbres intachables que le daban el sello de un soldado serio y correcto.

Hijo de un oficial científico muy distinguido,pero pobre, se había endurecido desde temprano en el combate de las pruebas difíciles y arduas. Por temperamento y por hábito había dedicado todas sus facultades al trabajo de hacerse meritorio por la regularidad de su servicio y por la firmeza de su valor personal. Empleando con naturalidad un tono franco pero sobrio, recio y descuidado al parecer, pero sin que se le deslizara jamás unaimprudencia, una palabra o un concepto agraviante. Con sus oficiales era exigente pero en los momentos de intimidad y de trato familiar les permitía y él se permitía con ellos, todas las franquezas de un buen camarada de cuartel. De este artificio se valío para estudiarlos a fondo y para hacerlos comprender instintivamente la idea de su persona que quería imponerles, sin descubrirse ni entregarse.Después, había en el fondo de esta robusta corteza un alma leal y sensible, fácil para ligarse con una amistad verdadera y leal cuando encontraba personas dignas de su confianza. Con sus enemigos fue siempre generoso: a sus detractores no les opuso más armas que el silencio. Y la ternura que cobijaba este corazón guerrero, tan endurecido en la vida de los combates, quedó hondamente marcada en el hogarde la hija única que en su viudez fue la dueña de su cariño: en el amoroso respeto que prodigó toda su vida a su venerable suegro.

Llano y sencillamente fuerte en todo, desde el severo traje que usaba hasta la forma exterior de sus ideas, San Martín era un hombre sin más accidente teatral que el aire de un soldado hecho, ingénito, que formaba diremos así su propia persona sin que entrara paranada el propósito deliberado de manifestarlo. La talla poco más arriba de la mediano, la musculatura vigorosa pero sin volumen, correspondían más al hombre endurecido en los campamentos que al hombre culto de la alta sociedad, o -si se quiere- de la parte ligera de la alta sociedad.

Los antiguos lo hubieran hecho hijo de Vulcano y de alguna trasteverina tostada de Monte-Janículo. Los rasgos...
tracking img