Secreto admirable del santo rosario

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 124 (30820 palabras )
  • Descarga(s) : 16
  • Publicado : 4 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL SECRETO ADMIRABLE DEL SANTÍSIMO ROSARIO para convertirse y salvarse

(San Luis María Grignion de Montfort)

DEDICATORIA

ROSA BLANCA 

A LOS SACERDOTES 

Ministros del Altísimo, predicadores de la verdad, clarines del Evangelio: permitidme presentaros la rosa blanca de este librito para introducir en vuestros corazones y en vuestra boca las verdades expuestas enél sencillamente y sin artificio.
En el corazón, para que vosotros mismos abracéis la práctica del santo rosario y saboreéis sus frutos.
En la boca, para que prediquéis a los demás la excelencia de esta santa práctica y los atraigáis a la conversión por medio de ella. No vayáis a considerar esta práctica como insignificante y de escasas consecuencias. Así la miran el vulgo y aunmuchos sabios orgullosos. Porque en realidad es grande, sublime y divina. El cielo nos la ha dado para convertir a los pecadores más endurecidos y a los herejes más obstinados. Dios vinculó a ella la gracia en esta vida y la gloria del cielo. Los santos la han puesto en práctica y los romanos pontífices la han aprobado.
¡Oh! ¡Qué felicidad la del sacerdote y director de almas a quien elEspíritu Santo haya revelado este secreto, desconocido de la mayoría de los hombres o sólo conocido superficialmente por ellos! Si obtiene su conocimiento práctico, lo recitará todos los días e impulsará a los demás a recitarlo. Dios y su Madre santísima derramarán sobre él gracias abundantes a fin de que sea instrumento de su gloria. Y logrará más éxito con sus palabras, aunque sencillas, en un solomes, que los demás predicadores en muchos años.
No nos contentemos, pues, queridos compañeros, con recomendar a los demás el rezo del rosario. Tenemos que rezarlo nosotros. Podremos estar intelectualmente convencidos de su excelencia, pero –si no lo practicamos– poco empeño pondrán los oyentes en aceptar nuestro consejo, porque nadie da lo que no tiene: Comenzó Jesús a hacer y enseñar.Imitemos a Jesucristo, que empezó por hacer lo que enseñaba. Imitemos al Apóstol, que no conocía ni predicaba sino a Jesús crucificado.
Es lo que debemos hacer al predicar el santo rosario. Que –lo veremos más adelante– no es sólo un conjunto de padrenuestros y avemarías, sino un compendio maravilloso de los misterios de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús y de María.
Sicreyera que la experiencia que Dios me ha concedido acerca de la eficacia de la predicación del santo rosario para convertir las almas pudiera impulsaros a predicarlo –no obstante la costumbre contraria de los predicadores–, os contaría las maravillosas conversiones que he logrado con su predicación. Me contentaré, sin embargo, con relatar en este compendio algunas historias antiguas y comprobadas.Para servicio vuestro, he incluido también muchos pasajes latinos de buenos autores, que prueban lo que explico al pueblo en lengua corriente.

ROSA ENCARNADA

A LOS PECADORES

A vosotros, pobres pecadores, uno más pecador todavía os ofrece esa rosa enrojecida con la sangre de Jesucristo a fin de que florezcáis y os salvéis. Los impíos y pecadores empedernidosgritan a diario: Coronémonos de rosas. (Sab 2,8). Cantemos también nosotros: Coronémonos con las rosas del santo rosario.
¡Ah! ¡Qué diferentes son sus rosas de las nuestras! Las suyas son los placeres carnales, los vanos honores y las riquezas perecederas, que pronto se marchitarán y consumirán. En cambio, las nuestras –es decir, nuestros padrenuestros y avemarías bien dichos–, unidos anuestras buenas obras de penitencia, no se marchitarán ni agostarán jamás y su brillo será, de aquí a cien mil años, tan vivo como en el presente.
Sus pretendidas rosas sólo tienen la apariencia de tales. En realidad son solamente espinas que los punzarán durante su vida a causa de los remordimientos de conciencia, que los taladrarán a la hora de la muerte con el remordimiento y los...
tracking img