Sembrar el petroleo

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Arturo Uslar Pietri
Medio milenio de Venezuela
Monte Avila ditores
Buena parte de la encomia y esfuerzo intelectual de Arturo Uslar Pietri se ha puesto de manifiesto en Los ensayos que aquí reunidos muestran la amplitud y la profundidad de ese ejercicio del espíritu, empeñado en conocer la cultura de un país bajo todos sus aspectos y poder ofrecerle, así, una imagen coherente de laconformación y consolidación de su nacionalidad.
Medio milenio de Venezuela es, pues, un recorrido por los acontecimientos más resaltantes de ese trayecto espacio-temporal que arranca en la costa de Paría en 1498 y se extiende hasta nuestros días. El lector encontrará, tal vez para su sorpresa, que los venezolanos no somos tan jóvenes como suponemos: una larga tradición de realizaciones y de sueños sostieneel suelo de una venezolanidad en plena consolidación.
Arturo Uslar Pietri (1906), Premio Príncipe de Asturias (1990), es uno de los más respetados intelectuales de Hispanoamérica.

13º edición, Cuadernos Lagoven, 1986 1- edición en M.A., 1991 2a edición, 1992
© Arturo Uslar Pietri, 1986 D.R. © Monte Avila Latinoamericana, C.A., 1991 Apartado Postal 70712, Zona 1070, Caracas, Venezuela ISBN:980-01-0439-9 Diseño de colección y portada: TACITO, Grupo de diseño, CA.
Impreso en Venezuela Printed in Venezuela.
Textual:

SEMBRAR EL PETROLEO (VIGENCIA DE UNA CONSIGNA).

EN EL PRIMER semestre de 1936 colaboraba yo en el diario Ahora y escribía con frecuencia sus editoriales. Se estaba en plena época de periodismo de opinión y las publicaciones se esforzaban por dirigir e ilustrar elcriterio de los lectores. Era un momento febril de análisis de examen de conciencia, de busca de rumbos para un país que acababa de salir de la más larga dictadura de su historia y que, lleno de esperanzas y dudas, de impaciencias y de temores, de ignorancia y de fe, quería curar todos sus males y establecer una democracia donde abundaran todos los bienes.
Se empezaba a descubrir la verdaderafisonomía del país. Una fisonomía que no era la hermosa y convencional que nos habían legado los viejos literatos geógrafos, de una tierra plena de abundancia feraz y pródiga, colmada de riquezas accesibles que, como una bella durmiente, había estado apartada de su verdadero destino por el maleficio de los gobiernos de fuerza, pero que iba a despertar más esplendorosa que nunca al conjuro de lalibertad. La fisonomía que empezaba a revelarse, como resultado de las primeras investigaciones serias, era la de un país pobre, atrasado y lleno de obstáculos para el progreso. Se pusieron de moda entonces los llamados censos de necesidades, que eran interminables catálogos de todas aquellas cosas de que se había carecido: hospitales, escuelas, acueductos, caminos, calles, cloacas, parques, graneros, sinfaltar el busto de Bolívar para la plaza y la refacción del ruinoso templo de cada pueblo. El país comenzaba a darse cuenta de que carecía de casi todo de que lo que tenía era insuficiente o inadecuado, y de que los recursos con que contaba eran trágicamente desproporcionados ante la magnitud de los requerimientos y las ciencias.
se hablaba de otra cosa que de problemas. Se puso de moda lapalabra problema. Había el problema dé la educación, había el problema de la salubridad, había el problema de los transportes, la agricultura, el de la moneda, el de la organización del trabajo, el de la autonomía municipal, el del sistema federal.
Éramos tres millones y medio de venezolanos, en su mayoría mal alimentados, mal vestidos, mal alojados, una parte enorme de los cuales estaba disminuida ensu capacidad de vida útil por la- ignorancia, por el paludismo, por el anquilostoma, por el aislamiento. Frente a esas necesidades se contaba con recursos desproporcionadamente limitados. Se estimaba en millares de millones lo que se requería invertir para modificar radicalmente aquel desfavorable estado de cosas y mientras más crecía el censo de necesidades más desmirriada, por contraste,...
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