Shakespeare: el mayor enigma de la historia literaria

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¿Quién fue realmente? La discusión parece reencenderse con los datos develados por un desconocido académico alemán. Además, una charla con el traductor de los "Sonetos", Andrés Ehrenhaus, y un comentario sobre la notable biografía de Peter Ackroyd.

EL HOMBRE que inventó a Shakespeare. Es el título del trabajo de Kurt Kreiler sobre el Conde de Oxford, publicado por Insel Verlag.
El mayorengaño de la his­toria literaria ha llegado a su fin. O al menos, eso es lo que proclama una biografía re­cién aparecida en Alemania bajo el prestigioso sello Insel Verlag. El detective encargado del ansia­do develamiento es un académico desconocido de la ciudad alemana de Colonia, el autor material fue un satírico inglés del siglo XVII. Y el engaño tiene nombre y apellido: William Shakespeare.Hace ciento cincuenta años que se levantó una primera voz planteando la duda, que todavía hoy inspira debates acalorados; aquel hombre nacido en el pe­queño pueblo de Stratford-upon- Avon, hijo de un fabricante de guantes y de la reforma educativa de la reina Isabel, no había sido el mayor autor en lengua inglesa. Ni Hamlet ni El mercader de Vene­cia eran personajes de la pluma de este actor yprestamista. El escán­dalo fue breve, pero dejó huella. Como primer candidato alterna­tivo a la autoría de las obras de Shakespeare apareció el filósofo Francis Bacon, y hasta Nietzsche dio crédito a esta primera hipóte­sis. Más tarde, la sortija fue a parar a manos del conde de Derby, pe­ro al igual que Bacon, estaba vivo cuando se publicaron las primeras obras completas de Shakespea­re en 1623,cuando se considera muerto al autor. ¿No fue entonces el poeta y espía Christopher Mar­lowe? Según los defensores de su candidatura, en lugar de morir de una herida de puñal a los 29 años podría haber seguido viviendo en la clandestinidad para imaginar el amor de Romeo y Julieta. Pero hubiera debido convertirse en un mejor poeta del que era, y eso ni el peligro de muerte lo logra.


El rostroverdadero

No, dice el académico y biógrafo alemán Kurt Kreiler, siguiendo una tradición de casi cien años: el autor de las obras firmadas por un tal William Shakespeare es nada menos que el conde de Oxford, Edward de Vere. Conocido por su mala fama, de sangre aristocrática, De Vere fue un personaje muy acorde a una época de Inglaterra llena de intrigas y traiciones. La reina Isabel trataba deimponer el protestantismo, entre otras cosas para salvar su derecho a la corona, pero los católicos ingleses conspi­raban, lo mismo los escoceses y los españoles desde la Península. De Vere creció ligado a la corte. Se casó, al igual que el otro William, el de Stratford, con una tal Anne, pero ésta no era hija de granjeros sino de sangre azul. Para enton­ces, De Vere había disfrutado de una educaciónejemplar: latín, teología y francés, italiano y danza, bajo la tutela de intelectuales y cus­todiado por un tío que tradujo las Metamorfosis de Ovidio. Con sólo diecisiete años fue procesado por la muerte de uno de sus servidores, y dado por inocente. Solía escribir versos y tener deudas. Pronto lle­garon los viajes oficiales; con una carta de recomendación de Isabel recorrió Francia, Alemania eItalia, y conoció las costumbres y las intri­gas de otras cortes, las vidas de no­bles, intelectuales y regentes, que no excluían condesas que manda­ban matar a sus maridos a puñal, ni esposos que ahogaran amantes en sus camas. Las malas lenguas dijeron que De Vere volvió de su viaje a Italia con jóvenes compañe­ros masculinos. Al llegar, escuchó rumores de que su esposa Anne le había sido infiely, de inmedia­to, la abandonó. Más tarde acusó de conspiración a dos antiguos amigos, y una vez apresados, ellos aseguraron que De Vere, conde de Oxford, había planeado la muerte de muchos nobles y conseguido la de algunos, que traicionaba a la reina, que era ateo, mentiroso, borracho y otros males que no convencieron a los jueces. Los anti­guos amigos fueron condenados y él quedó libre. Pero al...
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