Situacion de la unam

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 18 (4469 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 17 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
2.1. UNAM

Esta es una historia plagada de necedades, una trama caótica que ya muy poca gente entendemos. Con respecto a la Universidad Autónoma de México, todos los días brotan explicaciones que tienen que ver con una conspiración diferente, la conspiración “neoliberal” que pretende privatizar nuestra sagrada universidad pública, la conspiración perredista que alimenta la huelga para atraerleimaginarios votos a Cuauhtémoc Cárdenas, la conspiración zapatista importada desde la “realidad” para establecer una embajada del subcomandante Marcos aquí en tierra azteca, la conspiración de los ultras, quienes desde las filas del ERPI y el EPR se han infiltrado en el Consejo General de Huelga.
¿Qué haríamos los seres humanos si no pudiéramos echar mano de la teoría de la conspiración, cuandoun hecho social se vuelve inexplicable? Sin lugar a duda la teoría de la conspiración es una herramienta útil para sustraernos del caos y de la estupidez. Cuando el caos o la estupidez merodean nuestra existencia en sociedad, lo más conveniente es acusar a un grupo de individuos de haber planeado y estarse beneficiando de la situación. Así por lo menos, el mal se atempera porque la conspiraciónofrece algo de orden, comprensión lógica a lo que en realidad es absoluta confusión.
No me atrevería a negar que en la huelga de la UNAM hay demasiados intereses involucrados, alguno de esos intereses se han organizado para imponer su visión al resto de la comunidad universitaria. El problema está en que ninguna de las sectas que cohabitan en esa comunidad tiene posibilidades reales de ganar estabatalla. Quizá el primero en reconocerlo fue el rector Bernés de Castro, quien tan intempestivamente impulsó su reglamento de pago en el Consejo Universitario, echó marca atrás con el ánimo de desinflar el conflicto, y hoy, lo menos que se puede decir, es que la habilidad política del rector es inexistente. Como si nadie estuviera afuera de su oficina esperando demostrar su triunfo, el señor rectorretrocedió unilateralmente. Mientras tanto, los eufóricos huelguistas se quedaron sin el placer de enseñar las orejas y el rabo para justificar tanto esfuerzo.
Por su parte, los verdaderos privatizadores de las instalaciones de la UNAM han decidido continuar, tope contra lo que tope, con su desorbitada aventura. Se trata de un grupo amorfo, cuyo liderazgo es poco visible. Todo pareciera indicarque las desconfianzas entre los miembros del Consejo General de Huelga se han vuelto una regla general, pues, apenas surgía el folklórico “Mosh” como posible cabeza del movimiento, cuando ya sus compañeros lo habían defenestrado.
En efecto, la intolerancia es el virus que ha infectado a toda la universidad. La intolerancia pareciera ser origen del caos que invade a toda la universidad, un caos quetiende a crecer, que alberga mucha irresponsabilidad, que protege a los pocos que quieren seguir guardando las instalaciones universitarias para su uso personal y excluye a miles de estudiantes, trabajadores y profesores que reclaman legítimamente sean devueltas unas instalaciones que por ley son públicas, no privadas.
Quizá los más radicales están esperando que las fuerzas del orden entren arecuperar lo que es el patrimonio de todos los universitarios, pero, será cierto eso de que hay armas escondidas dentro de las instalaciones de algunos amantes de la revolución. Sin embargo, el gobierno debe haber pensado ya que, a estas alturas, lo peor que podría ofrecer a los huelguistas es un muerto que prenda la mecha de la revolución.
Así las cosas, la situación de la UNAM se encuentratrabada. Tal vez la única solución al conflicto sea que esta comunidad, que tan ampliamente se ha manifestado en contra del secuestro universitario, recupere las instalaciones, y esto s
'f3lo sería posible si los universitarios pudieran regresar a su casa, valga decirlo así: a la Gandhi, con un profundo compromiso entre ellos para evitar cualquier enfrentamiento físico con los huelguistas.

2.2....
tracking img