Socavones de angustia

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Socavones de Angustia


SOCAVONES DE ANGUSTIA

Resumen

Primera parte

AL DECLINAR EL DIA

un domingo debían recibir su paga los trabajadores de la Empresa "Maravilla". Frente a la Administración, había un grupo de obreros, cada uno de los cuales esperaba ser llamado para efectuar la cobranza de sus salarios. Hombres y mujeres de toda edad, aguardaban pacientemente su turno.
Delfondo de la Administración, una voz fuerte llamó:
-!Pedro Gutiérrez!
El aludido, entró.
-Pedro Gutiérrez. Treinta y dos mitas. Dos bolivianos por mita.(Salarios aproximados vigentes antes de la guerra del Chaco, en moneda boliviana de l8 peniques.) Total ganado, sesenta y cuatro bolivianos. Descuentos: anticipos, veinte bolivianos; pulpería, treinta y un bolivianos. Total descuentos: cincuenta yun bolivianos. Saldo, trece bolivianos. !Tome!.
El administrador entregó la suma indicada. Y mientras Pedro Gutiérrez salía, llamó nuevamente:
-!Tiburcio Huisa!.--Luego , dirigiéndose a un individuo que, arrellanado en cómoda butaca, leía un periódico, le dijo en voz baja: Este es un buen barretero. Tal vez le convenga Don Carlos. Entró Tiburcio Huisa, pequeño indígena, pálido y esmirriado, conel carrillo abultado por una pelota de coca.
El administrador pagó al barretero un saldo de diecinueve bolivianos.
Después, preguntó:
-¿Le gusta Don Carlos?
Este era el dueño de la Empresa "Maravilla". Don Carlos, preguntó en quechua simulando indiferencia: --Huisa, ¿Te gustaría un contrato:
-Me gustaría caballeroy--contestó el aludido,
-¿Donde pues, caballeroy?
-En "La LLusca"..Pero tepagaré cuarenta bolivianos por quintal de buena ley.
El rostro de Huisa se ensombreció. Al escuchar el ofrecimiento del contrato, al saber que era en "La Llusca" vio esfumarse todo el entusiasmo por la oferta, .dijo:
-No será caballeroy. Muy mala es "La Llusca!. Si quieres en otra parte podría agarrar un contrato.--No seas cobarde. Vas a ganar mucha plata- replicó el propietario.-La veta estámuy ancha, con metal puro. Aceptá, no seas tonto.
-No será caballeroy- repitió Huisa moviendo la cabeza, muchos ya han muerto ahí. En otra parte si quieres.
Don Carlos se puso furioso y contesto:
-¿Y chola más no quisieras?...!Sal de aquí indio bruto si no quieres que te muela a patadas! Maricón, cobarde...
El Administrador gritó el siguiente nombre y volvió a dirigirse a su patrón:
-Este esbueno también, don Carlos.
Penetró un hombre simpático, moreno como todos los de su raza, de constitución atlética, con mirada inteligente y sonrisa amable. Después de embolsillarse un saldo de veintitrés bolivianos, recibió la misma oferta:
-Chuquimia, ¿te gustaría un contrato?
Y la misma respuesta: --Me gustaria patrón. ¿Donde?
-En "La Llusca". Cuarenta pesos por quintal y ese porque tequiero, pues a otros no les pagaría ni treinta. la veta está hermosa y ganarás mucha plata.
Julián Chuquimia conocía el paraje y no teniéndole miedo quedo seducido por la propuesta. Contestó:
-Lo pensaré patrón y mañana te avisaré el resultado.
Don Carlos, quiso decidir rápidamente el asunto y presionó:
-Yo me voy mañana a Oruro y si tú no aceptas ahora, daré el contrato a otro.
Después de lahábil presión del dueño de la Empresa, Chuquimia aceptó. A falta de firma puso su impresión digital debajo de un papel escrito que no podía entender; pero que, según le manifestaron, contenía los pormenores del contrato. Salió muy satisfecho con una copia de aquel documento.
Aquella mañana el hombre llegó a su casa muy serio y entregando el dinero a la mujer, dijo:
-Ahí está el pago "Ulincha".Veintitrés bolivianos.
-Esta vez no te han engañado- comentó la mujer miró de reojo a Julián Chuquimia que se había sentado en el umbral de la puerta, permaneciendo silencioso.
Donata Ari, era una bonita indígena. Destacándose en ella sus ojos negros, muy grandes.
-Qué tienes Julián- preguntó bruscamente.
-Nada "Ulincha"-Después añadió con acento de tristeza: -Es muy fregado el trabajo en la...
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