Tango - etapas

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 53 (13248 palabras )
  • Descarga(s) : 9
  • Publicado : 6 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL TANGO
en sus etapas de música prohibida por JOSÉ SEBASTIÁN TALLON Noticia sobre el autor
“El tango en sus etapas de música prohibida", fue publicado por Cuadernos del Instituto Amigos del Libro Argentino en 1959. Si se tiene en cuenta que su autor había fallecido cinco años antes, en1954, resulta que este ensayo fue escrito hace medio siglo. Mas allá de la tesis que plantea su autor, elpoeta José Sebastián Tallon sobre los primeros tiempos del tango, que se podrá compartir en todo, en parte o en nada, el trabajo tiene una información valiosa, de primerísima mano, tanto en el texto como en las notas tan ricas en detalles precisos, que de por si podrían servir para otro trabajo histórico. Su autor es el conocido poeta José Sebastián Tallón, nacido en septiembre de 1904. Según lacrónica de Horacio Arturo Ferrer, Tallón se dio a conocer en 1925 con el volumen "La garganta del sapo", muchos de cuyos poemas se inspiraron en los temas, los paisajes y los tipos de la calle porteña, al igual que "Poemas de la vereda", que los siguió. Publicó, luego, un tercero: "Las torres de Nuremberg". Dibujante y caricaturista de nota, ilustró la primera edición de "El hombre que está solo yespera" de Raúl Scalabrini Ortiz. En 1959, luego de su fallecimiento, sus amigos dieron a la estampa "El tango en sus etapas de música prohibida", puro y penetrante ensayo -de lo más hermoso, genuino e inteligente que se ha escrito en la materia- sobre los contornos sociales y las figuras del tango anterior a 1920. Murió en 1954. En el prólogo de la edición de 1959 Luis Emilio Soto señala que laafición al arrabal porteño no era en Tallon una curiosidad literaria ni tampoco un devaneo en busca de impresiones exóticas. Formaba parte de su amor al pueblo sin énfasis ni sensiblerías. Y agrega: “Siempre vimos allí una suma de ternura acendrada al revés de ese difuso humanitarismo de ideólogo que estaba en pugna con su fervor por la hermandad tanto más humana cuanto más concreta. Tallón era elconfidente de las recatadas virtudes de la comunidad anónima en cuyo seno se sumergía para encontrarse a sí mismo. Llegaba así por ocultos aunque directos caminos de simpatía al insondable corazón proletario. “El irreductible individualista y el devoto intérprete de la muchedumbre se conciliaban en su temperamento tan poco dado a las contemporizaciones. Tallan cada vez más. Y sentía como un mayorcompromiso et ser depositario de algunos bienes del espíritu que son accesibles a quienes participan de la pureza y la sencillez, el don de sufrimiento y la solidaridad. Estaba de vuelta de las falsas complicaciones intelectuales. El vehemente subjetivismo de Tallon intensificaba su concentración creadora al contacto con las vidas despojadas de todo, menos del desquite de manifestar las emocionesprimarias con inimitable relieve.

“Los frisos que Agustín Riganelli -su amigo, nuestro inolvidable amigo- talló mórbidamente en la madera, el poeta los plasmó en la prosa y el verso. Así Tallon penetró en las reconditeces del alma popular descendiendo hasta los estratos inferiores. Amó al hombre del suburbio en el trabajo, en la lucha obrera, en el duelo, en la fiesta. El poeta doblado de agudoobservador discriminó los rasgos auténticamente populares de la sordidez que acusa el hampa. Por su parte, el furtivo descriptor de la fiesta orillera, acoplado al caricaturista que lo acompañaba, sorprendió al vuelo la nota de humor no exenta de sarcasmo sentimental. “Varias carpetas de apuntes registran esas búsqueda, a través del bajo fondo porteño de ayer y de hoy. A una de ellas pertenecen estasreflexiones inéditas hasta ahora tituladas “El tango en sus etapas de música prohibida”. El celo de los amigos fraternales divulga con su edición póstuma una de las facetas menos conocidas de Tallon. Están convencidos de la significación de este curioso y documentado aporte. El interés de esta investigación justifica en todo caso el haber roto la consigna que imponía la insobornable severidad...
tracking img