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253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (CC. Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no sereparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo,es decir, un solo Dios por naturaleza" (CC. de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (CC.de Letrán IV, año 1215: DS 804).
254 Las personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario" (Fideos Damas: DS 71). "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no sonsimplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo elque es el Padre o el Hijo" (CC. de Toledo XI, año 675: DS 530). Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el EspírituSanto es quien procede" (CC. Letrán IV, año 1215: DS 804). La Unidad divina es Trina.
263 La misión del Espíritu Santo, enviado por el Padre en nombre del Hijo (cf. Jon 14,26) y por el Hijo "dejunto al Padre" (Jon 15,26), revela que él es con ellos el mismo Dios único. "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria".
264 "El Espíritu Santo procede del Padre en cuantofuente primera y, por el don eterno de este al Hijo, del Padre y del Hijo en comunión" (S. Agustín, Tren. 15, 26,47).
265 Por la gracia del bautismo "en el nombre del Padre y del Hijo y delEspíritu Santo" somos llamados a participar en la vida de la Bienaventurada Trinidad, aquí abajo en la oscuridad de la fe y, después de la muerte, en la luz eterna (cf. Pablo VI, SPF 9).
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