Testimonio de charles chiniquy

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EL DON
por

Charles Chiniquy
 
Traducción de Adolfo Ricardo Ybarra y Julio José Ybarra
Copyright 2000 de la traducción: Adolfo Ricardo Ybarra y Julio José Ybarra
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Prólogo
Charles Chiniquy fue un famoso sacerdote católico de Canadá, nacido en Kamouraska, Quebec, el 20 de Julio de 1809. Él estableció allí la primer sociedad de sobriedad yganó el título de "Apóstol de la Sobriedad de Canadá".
Por su capacidad y piedad, estuvo encargado de un grupo de colonos francocanadiense, que se asentó en Illinois. Ya avanzado en su vida fue amigo de Abraham Lincoln.
Recorrió Inglaterra varias veces y este especial relato de su vida fue dado primeramente en Londres. Vivió hasta los noventa años, muriendo en Montreal, el 16 de enero de 1899.
 EL DON DE LA SALVACIÓN
Yo nací y me bauticé como católico romano en 1809, y fui ordenado sacerdote en el año 1833, en Canadá. Yo soy ahora de setenta y cuatro años, y hace aproximadamente cincuenta años recibí la dignidad del sacerdocio en la Iglesia de Roma.
Por veinticinco años fui un sacerdote de esa Iglesia, y les digo sinceramente que yo amaba a la Iglesia de Roma, y ella me amaba a mí.Hubiera derramado cada gota de sangre por mi Iglesia y habría dado mil veces mi vida para extender su poder y majestad sobre el continente de América, y sobre todo el mundo. Mi gran ambición era convertir a los protestantes, y traerlos a mi Iglesia, porque se me dijo, y yo predicaba, que fuera de la Iglesia de Roma no había salvación, y yo me lamentaba al pensar que aquellas multitudes deprotestantes fueran a perderse.
Unos pocos años después de que nací, vivimos en un lugar donde no había escuelas. Mi madre llegó a ser mi primera maestra, y el primer libro con el que me enseñó a leer fue la Biblia. Cuando era de ocho o nueve años, leía el Libro Divino con un placer indescriptible, y mi corazón quedó muy cautivado con la belleza de la Palabra de Dios. Mi madre seleccionaba los capítulosque ella quería que yo leyera, y la atención que ponía era tal que, muchas veces, rehusaba ir afuera a jugar con los niños para disfrutar el placer de leer el Libro Santo. Amaba algunos de los capítulos más que otros, y estos los aprendía de memoria.
Pero después de que murió mi madre, la Biblia desapareció de la casa, probablemente por medio del sacerdote que había intentado apoderarse de ellaantes. Esta Biblia es la raíz de todo en esta historia. Esa es la luz que fue puesta en mi alma cuando joven, y gracias a Dios, esa luz nunca se ha extinguido. Ella ha permanecido allí. Es a esa querida Biblia, por la misericordia de Dios, a la que debo hoy la inenarrable alegría que siento de estar entre los redimidos, entre aquellos que han recibido la luz, y están bebiendo de la fuente pura de laverdad.
Pero quizás ustedes se sientan inclinados a decir: "¿Los sacerdotes católico romanos no permiten a su gente leer la Biblia?" Sí, agradezco a Dios que es así. Es un hecho que actualmente, prácticamente en todo el mundo, la Iglesia de Roma les otorga permiso para leer la Biblia, y ustedes encontrarán la Biblia en los hogares de algunos católicos romanos.
Pero cuando reconocemos estodebemos decir la verdad completa. Cuando el sacerdote pone la Biblia en las manos de su pueblo, o cuando un sacerdote recibió la Biblia desde su iglesia, hay una condición. La condición es que aunque el sacerdote o la gente puede leer la Biblia, ellos no deben nunca, bajo ninguna circunstancia, interpretar una sola palabra de acuerdo con su conciencia, su inteligencia, o por su propia mente. Cuando yo...
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