Trabajo filosofia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1167 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 9 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Cotidiano
Abrí la puerta como todos los días, al regreso de mi rutina laboral. Dejé mis cosas donde siempre y sentí el acostumbrado olor en la casa. Sin que te dijera nada, sentada en el lugar que rara vez dejás, me miraste con tus ojos perdidos e insensibles, como si apenas intuyeras donde estaba... 
– Hola. No te oí llegar. Es que el susurro del viento sobre las hojas del trébol meensordece.
Miré, como día tras día hago después de tu frase cotidiana, hacia la maceta en la que alguna vez pusimos el trébol de cuatro hojas que encontramos en el jardín, cuando aún... como si no supiera que hace años se secó, y que la ventana estaría inevitablemente cerrada, porque así la dejé hace años también.
– Sí. –te dije– Lo escucho. 
Siempre te digo eso. Voy hacia la habitación, me siento en lacama y pienso: “¡Qué tonto!”.
Aún así, todavía espero llegar y verte sonreír. Escucharte decir algo real.
Como si fuera un ritual cotidiano, no puedo creer en tu locura, porque cada día va convirtiéndose más en mía.
Segundo cotidiano
Mamá se ha vuelto a enfadar con papá –dijo Alicia sonriendo. Andrés apartó un momento la vista de la “gameboy” y también sonrió.

–¿Otra vez internet?–preguntó.

–Otra vez –respondió la niña–. Ven, vamos a ver que escribe.

Los dos se dirigieron al salón. Al fondo, en una pequeña mesa al lado de una estantería repleta de libros, Santiago se rascaba la cabeza sin apartar la vista de la pantalla del ordenador.

–¿Qué haces? –quiso saber Andrés situándose detrás.

–Busco información sobre el divorcio –ironizó el padre, al tiempo que cerraba elprograma y se levantaba.

–¡No será para tanto, papá! –dijo la niña.

Santiago tomó a sus hijos por los hombros e hizo un gesto con la cabeza señalando a la cocina dónde el crepitar del aceite en la sartén se mezclaba con el sonido del televisor.

–Supongo que ella tiene razón –dijo–. Me paso el día trabajando fuera y cuando vengo...

–¡No es todos los días, papá! –cortó Alicia.

–¡Sí, tú dalealas! –exclamó Elena desde la cocina–. Venga, poned la mesa; la cena ya está lista.

Santiago se acercó a ella por detrás y la tomó de la cintura.

–No te enfades, reina –dijo–. Esta vez estoy escribiendo algo para ti.

Cenaron hablando de otras cosas, mezclando las noticias del telediario con no se qué incidente en la clase de gimnasia de Alicia y un trabajo en grupo para física de Andrés,con el pescado rebozado y la ensalada, a la que le faltaba sal.

Hacía más de veinte años que Elena y Santiago se conocían y más de quince que compartían el hogar. No eran un matrimonio atípico. Trabajaban para sacar adelante una casa que casi tenían pagada y alimentaban con mimo esos pequeños retos por los que merecía la pena vivir. A veces eran sueños solitarios, aunque las más eran peldañosde una escalera que anhelaban subir juntos, llevando a los niños de la mano.

Tras la cena los niños se fueron a la cama. Santiago y Elena recogieron la cocina y se sentaron un minuto. Ella aún tenía puesto el delantal.

–¿Es cierto eso de que escribes para mí?

–Claro.

–¿Un poema, o me vas a colgar en la red?

–Aún no lo sé.

–Bueno, pero no será necesario que lo hagas esta noche.–Será sólo un momento.

–Está bien, no tardes. Te espero leyendo.

Elena encendió la luz del pasillo y, antes de entrar en el dormitorio, hizo una mínima visita a los cuartos de los niños que ya dormían. 

Santiago, en el ordenador, leyó lo que había escrito. Había algo que no terminaba de gustarle. Miró el reloj y pensó que Elena tenía razón ¿Para qué tanta prisa? Apagó y fue a lahabitación.

Elena se habría enfadado de verdad si se hubiera dado cuenta de que, en medio del abrazo y aprovechando la oscuridad, Santiago se ausentó un instante y regresó al relato:

“Crear un hombre paralelo, que tontería; ni que fuera el hombre duplicado de Saramago”
Luego la volvió a besar. 
Filosófico
El viajero del tiempo

Ya mucho hace que he recorrido estos senderos sinuosos del...
tracking img