Trabajos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (899 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 28 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
César Vallejo no era muy dado a hacer evocaciones de su juventud. Con la muerte de su madre, se diría que el poeta había decidido no penetrar con mucha frecuencia en ese mundo en el que por fuerza,había de predominar la imagen de lo más querido, y ante la cual el cholo no podía contener sus lágrimas. Se puede decir que para Vallejo no ha habido sino un patrimonio: el recuerdo de su madre. Sinembargo, es preciso no perder de vista aquel recuerdo referido por él mismo, una noche de confidencias, al Corregidor Mejía, a mi hermano Gonzalo y a mí, porque representa algo como una visión proféticacon imágenes pretéritas de su niñez
 
Era un día de fiesta en su pueblo. Un día de fiesta en Santiago de Chuco. Campanas, cohetes, bailes populares, toldos llenos de mercaderías abigarradas; plazasatiborradas de multitudes ebrias; arcos hechos con gasas, tules y papeles de colores; a través de los cuales han de pasar las andas transportando al patrón o la patrona del pueblo. Las gentesviviendo horas de recogimiento, unción y borrachera. Dentro de las casas un ir y venir de infinidad de personas con traje nuevo. Especialmente en la casa del alferado, que es un jubileo. Vallejo, como dediez años de edad va y viene; entra y sale. Su ansia no tiene límites. Su inquietud no conoce descanso. En su pecho se han confundido las inquietudes de todos los que participan en la fiesta. Va a laiglesia, da la vuelta a la plaza, vuelve a su hogar, sale nuevamente con su madre a visitar las tiendas y los toldos. El aire tiene olor a cirio, sahumerio y pólvora. A pan del valle, a pollerasguardadas y a cañazo. De repente, los repiques se hacen más enérgicos e insistentes. Estallan dos o tres camaretazos, y los bailarines inician sus frenéticos movimientos y contorsiones. Es la hora de laprocesión. Sacan las andas en hombros de seis u ocho mocetones cuyo paso no está sincronizado, porque unos han tomado más que otros. Detrás de las andas va el cura, salmodiando, ceñido de una pelliza...
tracking img