Tu hijo tu espajo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 136 (33757 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 14 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Centro VivirLibre.org Av. Petróleos Mexicanos 40 Col. Petrolera Taxqueña, Deleg. Coyoacán, México, 04410 D. F. Teléfonos 5544-5097 y 5544-8409 e-mail: vivirlibre@gmail.com Web: www.vivirlibre.org

TU HIJO, TU ESPEJO Un libro para Padres valientes
Martha Alicia Chávez Martínez

Biblioteca de Autoayuda Foro VivirLibre.org www.vivirlibre.org Abril, 2006

1

Centro VivirLibre.org Av.Petróleos Mexicanos 40 Col. Petrolera Taxqueña, Deleg. Coyoacán, México, 04410 D. F. Teléfonos 5544-5097 y 5544-8409 e-mail: vivirlibre@gmail.com Web: www.vivirlibre.org

"Si queremos aportar algo trascendente a la sociedad..., ofrezcámosle hijos amados, porque estaremos ofreciendo personas honestas, productivas, buenas y felices." Los padres proyectamos en nuestros hijos nuestras expectativas de lavida, nuestras frustraciones, nuestras etapas de la infancia o adolescencia sin resolver, nuestros "hubiera" y nuestras necesidades insatisfechas, esperando inconscientemente que ellos se conviertan en una extensión de nosotros mismos y que cierren esos asuntos inconclusos. Conocer la "parte oculta" de nuestra relación, comprender por qué ese hijo, específicamente ése, nos saca tan fácil de nuestrascasillas, por qué nos desagrada, por qué nos es tan difícil amarlo, por qué estamos empeñados en cambiarlo, por qué lo presionamos con tal insistencia para que haga o deje de hacer, nos abre la puerta a la posibilidad de un cambio profundo en la relación con él. Darnos cuenta contribuye a transformar los sentimientos de rechazo, rencor y su consecuente culpa, que pueden resultar devastadores,facilitando el paso al único sentimiento que sana, une y transforma: el amor. Martha Alicia Chávez Martínez Es psicóloga, con entrenamiento en psicoterapia sistémica, hipnoterapia ericksoniana, programación neurolingüística y terapia en alcoholismo y adicciones. Participa en diversos programas de radio y televisión. Con base en su experiencia como psicoterapeuta individual y familiar —y comoexpositora en múltiples cursos y conferencias— la autora comparte importantes observaciones sobre las relaciones padres-hijos. Su profundo y honesto compromiso con su propio crecimiento interior, le permite transmitirlas de manera congruente y realista, abriendo los corazones y tocando las fibras de quienes la leen o escuchan. Introducción En mi ciudad natal vivían una mujer y su hija que caminabandormidas. Una noche, mientras el silencio envolvía al mundo, la mujer y su hija caminaron dormidas hasta que se reunieron en el jardín envuelto en un velo de niebla. Y la madre habló primero: — ¡Al fin! ¡Al fin puedo decírtelo, mi enemiga! ¡A ti que destrozaste mi juventud y que has vivido edificando tu vida en las ruinas de la mía! ¡Tengo deseos de matarte! Luego la hija habló, en estos términos: —¡Oh, mujer odiosa, egoísta y vieja! ¡Te interpones entre mi libérrimo ego y yo! ¡Quisieras que mi vida fuera un eco de tu propia vida marchita! ¡Desearía que estuvieras muerta! En aquel momento cantó el gallo y ambas mujeres despertaron. La madre dijo, amablemente: — ¿Eres tú, tesoro? Y la hija respondió con la misma amabilidad: —Sí, soy yo, querida mía. Recuerdo todavía el impacto que este relatocausó en mí cuando en la adolescencia lo leí. ¿Sería eso posible? Me pregunté: "¿Podían existir sentimientos como esos entre una madre y una hija o entre un padre y un hijo?". Pero dentro de mi asombro sabía que ese relato mostraba en su más dramática expresión una realidad que de una forma visceral yo intuía. Luego me convertí en madre y después en psicoterapeuta, y en estos diez años en que heacompañado a tantas madres y padres en un tramo de su andar por la vida he constatado muchas veces que hay una "parte oculta" en la relación padres-hijos, conformada por una variedad de facetas de la vida de los padres, proyectadas de manera inconsciente en la vida de sus hijos, proyecciones que se desconocen y se niegan, porque descubrirlas a veces asusta y casi siempre avergüenza. ¿Qué caso...
tracking img