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Nota bibliográfica: La mirada, la palabra, Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. El libro menor, nº 208, 1994, 210 pp.

Rafael Fauquié

LA MIRADA,
LA PALABRA

I N D I C E

Anotación

LA MIRADA EN LA PALABRA

Darío: un espacio poético en el tiempo
Gonzalo Picón Febres y La literatura venezolana en el siglo XIX.
La realidad y sus máscaras
Ifigenia:una voz de mujer
Cultura oficial y cultura marginal
Palabras
A treinta y tres años de Mitologías
Marguerite Yourcenar o las virtudes del silencio
Mario Vargas Llosa: cuatro notas
Las transgresiones del poder
La fuerza de las palabras
Contra la corriente
El pez, el intelectual y el poder
El espejo enterrado de Carlos Fuentes: imágenes de América
Latina

DE AQUI, DE ALLA

Losjesuitas y la búsqueda de la utopía
Mundial de fútbol
Rambo o la fragilidad de un mito
Picasso: la expresión y el ademán
Imagen detenida
El nombre de la rosa: un desencuentro
Ifigenia: el rostro de una novela
Ramón J. Velásquez: saludo y reconocimiento
Comprar / Vender

SIMBOLOS DEL TIEMPO Y LA MEMORIA

Cubagua: un grito en el silencio
Miranda: ¿un símbolo contra la tradición?
HerreraLuque
Símbolos, tiempo y memoria nacional
Imaginería del fervor

UNIVERSIDADES, UNIVERSITARIOS

Universidades, universitarios
Papel de la Universidad
Monasterios, tores y universidades
Modelo nacional, modelo universitario
En los veinticinco años de CONICIT
Universidad Simón Bolívar: a veinte años del inicio de un sueño

ANOTACION

Después de algunas dudas -más que nada por suheterogeneidad, por la distancia que, temáticamente, los separa- entrego estos artículos a la imprenta. Une a todos un mismo proceso: un tema que desencadena reflexiones, comentarios, valoraciones; la mirada que se esfuerza en descubrir y la palabra que describe lo descubierto. Mirada y palabra: sabiduría del mundo interior, entorno de la lucidez solitaria.

A medida que los iba reagrupando,comprendí que algunas clasificaciones eran no sólo posibles sino necesarias: de un lado, comentarios sobre literatura junto a artículos y reseñas de textos: mirada detenida en la escritura, mirada que contempla las palabras; luego, diversos textos misceláneos reacios a una catalogación demasiado definida; la historia venezolana y sus diversas evocaciones, compondría otra de las partes; y, por último,escritos sobre temas universitarios.

La casi totalidad de estos textos aparecieron entre 1987 y 1993, en distintas publicaciones culturales y universitarias. Escrutar y escribir son los actos esenciales que los definen. Alguna vez, Borges habló de la "invención no menos admirable que la elaboración". Quiero reconocer en esta pequeña nota introductoria mi irrenunciable deuda para con ambas.R. F.

Caracas, octubre de 1993

LA MIRADA EN LA PALABRA

DARIO: UN ESPACIO POETICO EN EL TIEMPO*

El modernismo llegó a ser mucho más que un movimiento literario: se hizo estética de un tiempo nuevo, heraldo de lo distinto. Hoy, a cien años de la publicación de Azul de Darío, recordamos su condición de libro-hito fundamental en la historia cultural latinoamericana:imborrable y definitiva referencia.

Con Darío, Hispanoamérica hizo oir al resto del mundo una voz literaria propia. Esa voz, sin embargo, existía desde mucho tiempo antes. Había nacido en los remotos tiempos coloniales. Se había ido definiendo en medio de las alambicadas formas de la palabra barroca. El barroco antecedió, en línea comunicante y nutricia, al muy ulterior tiempo modernista.Tiempos históricos muy diferentes -colonia y república de fines del siglo XIX- vieron, sin embargo, coincidir signos estéticos e, incluso, actitudes humanas. Barroco y modernismo se propusieron encubrir ideas con decires. Llegaron a fundir -y confundir- forma con fondo, palabra y contenido. Autores barrocos y poetas modernistas revistieron su obra con ademanes similares. En Darío reviven gestos de...
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