A margarita debayle

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  • Publicado : 6 de noviembre de 2010
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Métrica y recursos
Sus combinaciones métricas en la primera, tercera y última estrofa de 7, 6 y 8 versos, respectivamente, se articulan de forma magistral con versos de 10, 4 y 3 sílabas. Las rimas son consonantes y todas las demás estrofas cuartetas octosílabas, como la segunda estrofa: Éste era un rey que tenía/ un palacio de diamantes,/ una tienda hecha del día/ y un rebaño de elefantes.El poeta recurre al inicio del clásico cuento para niños (Este era un rey que tenía), con lo que capta la atención del lector o del oyente; al acierto de una imagen que alude a la luminosidad (una tienda hecha del día) y a elementos exóticos (y un rebaño de elefantes) y refinados, propios de un ambiente regio. A saber: la malaquita (del latín malachites) es un mineral concrecionado, de hermosocolor verde, más o menos oscuro, duro como el mármol y fácil de pulir que se emplea para recubrir y decorar objetos de lujo; y el tisú (del francés tissú) una tela de seda entretejida con hilos de oro o plata. Un kiosco de malaquita, /un gran manto de tisú –comienza la tercera estrofa para identificar en la sexta a su pequeña destinataria con la heroína de su apólogo infantil: Las princesasprimorosas/se parecen mucho a ti:/cortan lirios, cortan rosas,/cortan astros. Son así.

Porque “A Margarita Debayle”, con su hermosa moraleja, no es sino un apólogo que trasciende la anécdota, su causa-efecto (la despedida a la hijita de un matrimonio muy querido), desposeyéndola de toda historicidad; que trans-ubica el acontecimiento del sitio en que acaece, estableciendo así que lo que es verdad aquí,es verdad en todas partes; y que trans-temporaliza el motivo para obtener esencia. Es decir, acude a los tres elementos señalados por la reducción eidética de Edmundo Husserl para representar, como en “La Rosa Niña”, “el divino poder del querer inocente y la fuerza íntima de creación que hay en la volición incontaminada”.

Argumento
Simple y maravilloso es su argumento, como corresponde a lamentalidad de la niñez: una princesa se remonta al cielo y corta una estrella para decorar su prendedor. El papá se disgusta por haber ido sin permiso, acusándola de cometer un capricho profano e insensato y ofreciendo castigarla; pero se aparece “el buen Jesús” y le dice que puede quedarse con la estrella. Entonces, para celebrar esta intervención milagrosa: Viste el rey ropas brillantes/ y luegohace desfilar/ cuatrocientos elefantes/ a la orilla del mar.

Y culmina el cuento: La princesita está bella/ pues ya tiene el prendedor/ en que lucen con la estrella/ verso, perla, pluma, flor. C. M. Bowra observa que “A Margarita Debayle” “es quizás demasiado sutil, un juguete para niños, pero dentro de sus límites frágiles resulta impecable”.

¿Sólo un cuento para niños?
Bowra acota que en “AMargarita Debayle”, por su acierto narrativo y triunfo melodioso, “el poeta se siente a gusto en este mundo infantil y no sale de él. No buscamos sentido ulterior, y de buscarlo no lo hallamos”. Resulta obvio que “A Margarita Debayle” carece de la profundidad de otro extraordinario apólogo “Los motivos del lobo” (1913), recreación suprema de una florecilla del santo medieval Francisco de Asís, yde su dicotomía entre el bien (corazón de lis, alma de querube) y el mal (bestia temerosa, de sangre y de robo). Mas “A Margarita Debayle” no queda reducido a su ámbito de cuento para niños, como sostiene Bowra. Ya fue argumentada su trascendencia eidética que sustenta la popularidad secular de que ha gozado, trasmitida por recitadores profesionales y aficionadas.

Dos elementos de la poéticarubendariana, presentes en “A Margarita Debayle”, cabe señalar. Para Rubén, lo peor y lo más terrible de la muerte –que le suscitaba terror- es “reinar en el olvido”. La muerte engendra el Olvido y Rubén quería, angustiosamente, ser salvado de éste. Por ello es su “Epístola a la señora de Lugones” (1906) le pide en el último verso: y guárdame lo que tú puedas del olvido. Pues bien, en “A Margarita...
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