Amores de bolívar

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INTRODUCCIÓN

Simón Bolívar fue un hombre de carne y hueso lleno de virtudes y debilidades como cualquier otro. Una de sus grandes debilidades fueron las mujeres y en su vida brillaron de todos tipos, colores y condiciones.
Bolívar supo apartar tiempo en su lucha por la Independencia para amar a un buen número de integrantes del bello sexo.
En este trabajo estudiaremos algunas de susrelaciones
Este análisis consta de Introducción, Desarrollo, Conclusiones, Anexos y Bibliografía.

OBJETIVO GENERAL

Analizar la vida amorosa del libertador Simón Bolívar para obtener un mejor conocimiento sobre del tema.

DESARROLLO

La breve existencia de Bolívar se repartió entre el aroma de mujeres hermosas y el olor a pólvora de las Guerras de Independencia, entre aristócratas europeashabituadas a colchones de plumas y campesinas humildes como Juana Pastrono Salcedo, que le abrió su corazón recién florido en un lecho de hojarasca.
Uno de sus muchos amores lo salvó de la muerte en Jamaica; otro le facilitó en Bogotá la huida de esa misma muerte a traición que nunca dejó de perseguirlo.
Una noche, en Kingston, mientras colmaba de besos el cuerpo moreno y meloso de Julia Corbier,el puñal de un traidor penetró en el cuerpo de Félix Amestoy, un hombre que dormía en la hamaca de una pensión en la que debería estar durmiendo Bolívar.
En otra noche, “toda llena de murmullos” y de música siniestra, la valerosa quiteña Manuelita Sáenz, después de sentir que Bolívar caía rendido de placer sobre su pecho, se levantó bruscamente de la cama, atrancó desnuda la puerta de entrada dela habitación para que no penetraran los conjurados y abrió la ventana para que el caribeño saltara del balcón a la helada calle santafereña.
De pequeña estatura y esmirriado, la capacidad persuasiva de este seductor de numeroso lecho habría que buscarla en el fulgor de sus ojos, en la refinada elegancia de su verbo y en la fuerza irresistible de su carácter.
Si el general Petión, fundador dela República de Haití en 1807, les impuso a Francisco de Miranda y a Manuel Piar el liderazgo de Bolívar para reconquistar a Caracas; y si, gracias al enorme poder de su argumentación, Bolívar salió de su encuentro con San Martín en Guayaquil convertido en jefe de todos los ejércitos que pugnaban por la independencia de los pueblos latinoamericanos, ¿cómo podríamos imaginar a una dama resistiendoel vehemente asedio del enamoradizo caraqueño? ¿Cómo negarle los favores a ese caballero que, como todos los que alcanzan la gloria a través de las armas, había despertado en ellas una especie de histeria colectiva?
En Veracruz, México, mucho antes de que lo apasionara la guerra, María Ignacia la ‘Güera’ Rodríguez, descendiente del virrey Azanza, fue para él un amorío fácil; se le entregó sinvacilaciones durante tres semanas sin dejarle una huellas en el alma, ansiosa y ciega como estaba ésta por llegar a España, en donde, sin saberlo Bolívar, sin que nadie en el mundo pudiera saberlo, lo estaba esperando María Teresa Rodríguez del Toro y Alaysa, la mujer que, con su muerte, había de torcerle el cuello a su destino de terrateniente feliz.
De Caracas a París
Bolívar compartió con MaríaTeresa, emparentada con los marqueses del Toro y de Inicio, y con el conde de Rebolledo, un amor contrariado por el padre de ella, que no quería para su hija un marido de 17 años. El joven aristócrata venezolano tuvo que esperar durante dos años, hasta 1802, para contraer matrimonio con esa dama de la nobleza que había de morir de fiebre amarilla en Caracas, antes de cumplir un año de casada. De nohaber muerto María Teresa, otro habría sido el destino de Bolívar, a quien ahora no podemos imaginar contando las vacas paridas que apastaban en las haciendas heredadas de su padre.
Después de jurar que no volvería a casarse, Bolívar regresa a Europa agobiado por una pesada tristeza de viudo, que se aligera un tanto cuando en París comienza a gozar de los encantos de una pariente lejana, por...
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