Aquiles serdán

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El jefe antirreelecionista de mi Puebla

por Marco A. Villajuárez

Hijos de Puebla, de rodillas ofrecedles
un homenaje con el más crecido afán,
a los obreros y estudiantes que como héroes
llenos de gloria sucumbieron con Serdán

Fragmento del corrido “Laureles de gloria al mártir
de la democracia”, de Marciano Silva.

"¡Poblanos! Los que están allí van a morir por el pueblo; vengan aayudarles, aquí hay armas. ¡Viva la República!", fue el ferviente clamor que desde el balcón del hogar de don Aquiles Serdán lanzó su hermana Carmen, rifle en mano, a la multitud que en instantes se aglomeró en las inmediaciones, atraída por la balacera que se libraba entre trece insurgentes maderistas y gendarmes del estado, quienes además vieron caer rápidamente de un tiro en la cabeza a sumáxima autoridad policial, Miguel Cabrera.

Otra versión asegura que, acompañada de su madre, del mismo nombre y de apellido Alatriste, Carmen salió a la calle en pleno tiroteo para arengar a los curiosos a incorporarse a la refriega en apoyo de sus huestes. Poco éxito tuvieron. Era 18 de noviembre de 1910. Amanecía. Una gran casa frente al templo de Santa Clara, en el centro de Puebla, fue la sedede uno de los episodios aquí narrados, con el cual se inició, antes de lo planeado, la Revolución mexicana, y con el que también rendimos homenaje a la familia Serdán encabezada en la lucha por Aquiles; todos poblanos de gran prosapia.

Aquiles Serdán Alatriste era zapatero. El día en que tomó las armas en defensa de sus ideales tenía 34 años. De él, fuentes históricas rememoran que era un hombrepobre, humilde en su actitud y trato, ecuánime en su ideario y trabajador de jornadas largas. Por otra parte, siempre mostró preocupación por el bienestar social, razón de más para fundar y dirigir en 1909 su propio club disidente Luz y Progreso, de efímero transitar.

Así, Aquiles optó por sumarse al Plan de San Luis de Madero, a quien le reiteró su lealtad cuando éste visitó la capitalpoblana, de la que se llevó buenas impresiones. "Allá en Puebla, señores, presencié la manifestación más entusiasta y vehemente del sentimiento nacional", declaró Madero días después de este acontecimiento. Y es que la bienvenida dada por los poblanos en la capital de su estado elevó la moral de muchos antirreeleccionistas, por lo que fue, sin duda, un parteaguas en la lucha revolucionaria.

Muchosporqués

Cuando se cumplió un siglo de la Independencia de México, la situación económica y social en el país era precaria y desigual, desde luego en perjuicio de los sectores populares y rurales. El régimen dictatorial del general Porfirio Díaz violaba las garantías constitucionales y perpetuaba el Ejecutivo desde hacía más de treinta años. Para colmo, preparaba una nueva reelección que, a decirde su camaradería, estaba dada.

Ejército y gobiernos estatales porfirianos, clericales y dictatoriales también, cerraban el año con la feroz encomienda de desmantelar cualquier club antirreelecionista, los cuales existieron a lo largo y ancho del país y cuya empresa fue apoyar la causa de Francisco I. Madero. El gobierno también procuraba perseguir, encarcelar y hasta matar a quien confabularaalineado a cualquier causa en contra del general.

Sin partidos políticos de peso en el ámbito federal, esas agrupaciones fueron la mejor forma de “regar” el credo maderista oficialmente asentado en el Plan de San Luis y de sembrar en todos los sectores sociales el anhelo de un nuevo rumbo, esta vez democrático, para el país. Puebla no era la excepción.

Dentro de los mismos clubes, otroatenuante era comulgar tantas iniciativas ansiosas de protagonismo, lo que propiciaba falta de unidad y generaba incertidumbre entre los miembros. Al final, ésta fue la razón que aisló al grupo encabezado por Aquiles Serdán y originó la victoria de la dictadura sobre ellos aquella mañana en que se inició la reyerta fraguada muchos meses antes.

En Puebla, la persecución sobre los hermanos Serdán...
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