Ensayo simce 4° año básico

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  • Publicado: 21 de marzo de 2012
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La tamalada de cumpleaños

1 En casa de la familia González, los sábados por la mañana eran casi siempre tranquilos. Carlos y su familia no tenían que madrugar para ir a la escuela o al trabajo. Aprovechaban paradormir un rato más.
2 Pero ese día no fue así. Carlos despertó muy temprano, saltó de la cama como un resorte y se vistió de prisa. Su hermano todavía estaba dormido, pero Carlos pensó que sus papás ya estarían listos para felicitarlo por su cumpleaños. Encontró a su mamá en la cocina, pero no veía a su papá por ningún lado.
3 —Qué bueno que ya estás listo —dijo su mamá—. Necesito que me ayudes asacar la olla de vapor de la despensa.
4 Mientras Carlos sacaba la olla, pensaba que era muy extraño que a su mamá se le olvidara su cumpleaños. Sin embargo, ella había dicho las palabras mágicas: olla de vapor. “¡Ajá!”, pensó
Carlos. “¡Vamos a festejar mi cumpleaños con una tamalada!”.
5 Pronto cambió de ánimo cuando su mamá le dijo: —Tenemos mucho que hacer, hijo, no te demores. Hoy vienen tustíos y tu abuelita de visita y vamos a hacer tamales, así que no te tardes.
Ya sabes que a ellos les encantan.
6 “¿Y yo qué?”, se preguntó a sí mismo. “A mí también me gustan mucho y, además, es mi cumpleaños”.
7 Poco después llegaron sus tíos y su abuelita. Carlos esperaba que todos trajeran muchos regalos. Pero en lugar de regalos traían platones llenos de comida. Carlos se quedó callado yfingió una sonrisa cuando nadie lo felicitó.
8 —Ay, mi hijito —le dijo su abuelita—, qué bueno que estás aquí. Ayúdame con este platón que está muy pesado.
9 Cuando su hermano bajó a saludar a los familiares que habían llegado, él tampoco lo felicitó. Lo peor fue cuando llegó su papá del supermercado. Carlos corrió a verlo, pero en lugar de una felicitación, sólo recibió una orden: —Hijo, ayúdamea bajar lo que compré.
10 “No lo puedo creer”, pensó Carlos. “No sólo nadie me felicita, sino que todos me tienen trabajando”.
11 Cuando terminó los encargos que le pidieron, salió de la casa dando un portazo y se subió al carro de su papá. Pensó que si se escondía ahí un rato, ya no le darían tantas órdenes. “De todos modos nadie me va a extrañar”, pensó Carlos. Después de un tiempo, seaburrió y se quedó dormido en el asiento.


12 Mientras tanto, su familia trabajaba en la cocina. Unos preparaban la carne. Otros enjuagaban las hojas secas de maíz y las ponían a remojar. Luego la abuelita batió la masa hasta que estuvo lista. Cuando todos estaban a punto de sentarse alrededor de la mesa para empezar a rellenar los tamales, la mamá de Carlos lo llamó para que fuera a ayudar. ComoCarlos no contestó, gritó su nombre varias veces hasta que decidió ir a buscarlo.
13 La mamá lo buscó por toda la casa, en el jardín y hasta en la casa de los vecinos. Luego regresó a la cocina con lágrimas en los ojos. Anunció con voz temblorosa que no podía encontrarlo.
Rápidamente, todos fueron a buscarlo. Después de un largo rato, regresaron sin encontrarlo.
14 —Voy a ir en el carro al parquepara ver si se fue a jugar —dijo su papá.
15 Al abrir la puerta del carro, el papá gritó emocionado: —¡Aquí está, ya lo encontré!
16 Unos se abrazaron y otros salieron corriendo para verlo. Con tanto escándalo, Carlos se despertó.
17 —¿Ya están los tamales? —preguntó Carlos tallándose los ojos.
18 —¡Cuáles tamales, muchacho! —exclamó uno de sus tíos—. No tienes idea de lo que nos hicistepasar.
19 La mamá de Carlos lo abrazó fuertemente y le explicó lo que había sucedido mientras él se había quedado dormido.
20 —Es que pensé que se les había olvidado mi cumpleaños —le dijo Carlos a su familia.
21 —¡Cómo crees! —dijo su papá—. Solamente queríamos que la fiesta fuera una sorpresa para ti. En unos minutos llegan tus amigos para celebrar.
22 —Pero ¿qué vamos a comer? Los tamales no...
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