Temas variados

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 17 (4021 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 12 de mayo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Hola les estoy enviando un material que deben fotocopiar para leer, analizar y ser entregado el próximo día jueves en pareja. Cualquier duda comunicarse con la Prof. A través de dianacvirguezt@hotmail.com o anliorac_21@hotmail.com
Las preguntas son las siguientes:
* Tema central de la obra.
* Representación de la mujer dentro de Ifigenia.
* Personajes presentes en el fragmento.* Ambiente.
* Opinión personal, argumentada, acerca de la obra.
Ifigenia.
Teresa De La Parra.
[…] Comencé a sentir de repente gran admiración por ella. Me acordé de aquellas actrices, que tanto a ti como a mí nos entusiasmaban de un modo frenético por el prestigio de su voz y por el encanto de sus movimientos. Pensé que Madame Jourdan debía ser como ellas, que sin duda era muyinteligente, que tal vez sería alguna artista, alguna de esas novelistas que escriben bajo seudónimo, y abandonando entonces mi asiento y mi ventanilla, impulsada por la más viva y reverente admiración, fui a sentarme junto a ella. Al principio y en vista de su superioridad me sentía algo tímida, algo cohibido, pero me puse a hablarle, y le conté entonces que iba a emprender un largo viaje, que me venía aAmérica donde tenía mi abuela materna y algunos tíos y primos que me querían mucho. Conversamos luego sobre los viajes, sobre los distintos climas, sobre la hermosura de la naturaleza tropical, sobre lo alegre que era la vida a bordo de un trasatlántico, y a las dos horas, disipada ya mi timidez del principio, éramos tan amigas y habíamos simpatizado tanto, que a mí me parecía haber encajado ya enuna de mis casillas correspondientes del rompe-cabezas. Créeme, Cristina, y esto, por supuesto sin que lo sepa Abuelita, ¡de buena gana me hubiera quedado viviendo para siempre con aquella encantadora Madame Jourdan! Pero por desgracia pasó el trayecto, vino una hora en que llegamos a París, y entonces tuvo ella que ir a depositarme en casa de mis nuevos chaperons, el señor y la señora Ramírez,matrimonio venezolano, amigos íntimos de mi familia, entre cuyas manos ya definitivamente facturada debía venir hasta La Guaira.
Estos Ramírez me fueron muy simpáticos desde el principio, porque eran alegres, obsequiosos, amables, y porque tenían la admirable costumbre de no darme nunca ninguna clase de consejos, cosa ésta bastante rara, pues, como ya te habrás fijado tú también, es por estesistema de consejos que los superiores en edad, dignidad o gobierno acostumbran desahogar su mal humor, diciéndonos a nosotros, pobres inferiores, las cosas más duras y desagradables del mundo. Vivían los Ramírez en un hotel elegante. Cuando llegué acompañada de Madame Jourdan salieron ellos a recibirme, cariñosos y atentos. Después de las presentaciones consabidas comenzaron por condolerse de misituación, cosa que por lo visto es de rigor al tratarse de mí. Luego me hablaron de Caracas, de mi familia, de nuestro próximo viaje, y terminaron entregándome unos cincuenta mil francos2, remitidos por mi tío y tutor para gastos de toilette y de bolsillo, suponían ellos, puesto que el dinero para los gastos del viaje se había girado ya. Bueno, me dirás interesada si te parece, pero no puedo negarteque ante aquellos inesperados cincuenta mil francos, mis negros pensamientos del tren se marcharon volando uno tras otro como bandadas de golondrinas, porque me juzgué feliz y potentada.
Además, Ramírez, que había vivido muchos años en Nueva York, me dijo que durante el tiempo que permaneciéramos en París, no veía inconveniente en que saliese sola, siempre, por supuesto, que su señora y yo nocoincidiésemos en nuestras correrlas. Naturalmente que yo decidí al punto no coincidir jamás con las correrlas de la señora Ramírez, y aquí como ya verás comienzan mis experiencias, impresiones y aventuras. ¡No sabes tú lo interesante que es viajar, Cristina! Pero no viajes cortos en el tren, como los que hacíamos tú y yo en verano durante los meses de vacaciones, no, sino viajes largos, como este...
tracking img