Capitulo 2 mexico negro

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LA NOCHE QUEDO ATRÁS.

Antes de 20 años, Norteamérica se habrá tragado a México. La absorción de ese país por el nuestro es necesaria e inevitable, por razones tanto económicas como políticas. Se efectuará de una manera natural y pacífica y significará la perfección de nuestro redondeamiento nacional como no podría conseguirse por ningún otro medio.
Para empezar, la absorción de México hacomenzado ya en el sentido comercial y ha realizado vastos progresos.
Las distintas políticas en México, que amenazan con una revolución, no dejarán de producir la intervención de los E.U. aunque sólo fuera para proteger nuestros vastos intereses en aquel país y baste saber cuál de los dos pueblos es más débil para comprender que se seguirá la absorción de aquella República, cuyos 27 estados y 3territorios de la Unión asi lo desearían. Nosotros no podíamos dejar de aprovechar oportunidad tan admirable de aumentar nuestra riqueza y nuestra importancia como potencia universal.
WILLIAM J. BRYAN, 1908.

1910. Era el 15 de septiembre de 1910. Por aquellos días en México, Ciudad de los Palacios según Alexander von Humboldt, se celebraban dos extraordinarias efemérides.
La conmemoración de loscien años en que el Cura de Dolores convocara a los feligreses mediante el agrio tañido de su humilde campana parroquial para decirles: "Hijos míos, hoy nos llega un nuevo designio divino. ¿Estáis dispuestos a recibirlo? ¿Deseáis ser libres? ¿Os esforzaréis por recuperar de los españoles las tierras robadas a nuestros antepasados hace tres siglos?" Luego concluyó: "¡Viva la Independencia! ¡ Vivapara siempre América y mueran los malos gobiernos!" Los feligreses, tal vez sin entender las palabras del cura, contestaron a coro:
"¡Mueran los gachupines!" Las condiciones políticas existentes durante la conmemoración del Centenario de la Independencia impidieron al jefe del Ejecutivo mexicano cumplir con la tradición y repetir el pronunciamiento público de Miguel Hidalgo y Costilla en aquellatibia noche estival.
El titular de las instituciones nacionales sólo se concretó a decir:
"¡Viva la libertad! ¡Viva la Independencia! ¡Vivan nuestros héroes! ¡Viva el pueblo mexicano!"[ Según Vasconcelos, "una multitud imbécil levantó un clamor para refrendar lafarsa.
(. . .) Nada hay más antipático que el entusiasmo patriótico de un pueblo envilecido " José Vasconcelos, Ulises Criollo, FCE,1983, p. 351].
No preguntó al populacho si deseaba "ser libre" ni "si deseaba recuperar las tierras robadas" ni se invocó "la muerte de los malos gobiernos". Dichas expresiones estaban fuera del contexto eufórico propio de esa conmemoración tan singularmente augusta.
El segundo acontecimiento, celebrado por casi todos los invitados al ágape, lo constituía el prodigioso onomástico de José de la CruzPorfirio Díaz, mejor conocido como Don Porfirio, quien realizaba la increíble hazaña de cumplir ochenta años de edad el mismo día en que, paradójicamente, su país festejaba cien años del "grito" que iniciara el camino hacia la libertad, entendida ésta estrictamente dentro de un contexto de independencia política de la corona española, sin avances en materia de democracia doméstica, que si hubierajustificado sobradamente los gastos de una celebración centenaria por veinte millones de pesos, impropio y aberrante en un país con las carencias económicas del México de principios de este "siglo de progreso y de la? luces".
La administración porfirista, afrancesada, elitista y aburguesada, había invitado al fastuoso convivio, "esta inolvidable ocasión que tan inmensa importancia tiene paranosotros", a casi todos los gobiernos con los que México sostenía relaciones diplomáticas y de negocios.
Por doquier había fiestas, pompa, múltiples ceremonias para honrar la memoria de los héroes; desfiles militares en los que participaban marinos argentinos, alemanes, brasileños y franceses en visita de honor oficial en México, seguidos y custodiados por los temibles Rurales de Díaz, uniformados...
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