Competencias basicas 3 eso o 2 eso castellano (2010)

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INSTRUCCIONES

Antes de empezar la prueba, tienes que rellenar la portada con tus datos personales. Lee atentamente cada pregunta antes de contestarla. Responde cada pregunta lo mejor que puedas y en su espacio correspondiente. A continuación pasa a la pregunta siguiente. Si te equivocas, tacha la respuesta equivocada y marca claramente la nueva respuesta. Cuando acabes cada página,pasa a la siguiente hasta que llegues al final.

actividad 1

Lee este texto con atención.

LA ESPANTABLE Y JAMÁS IMAGINADA AVENTURA DE LOS MOLINOS DE VIENTO En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en el campo de Montiel. —La ventura guía nuestros pasos –dijo don Quijote a su escudero–. Mira, amigo Sancho Panza, allí hay treinta o más desaforados gigantes, conquienes pienso entablar batalla hasta quitarles la vida. —¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza. —Aquellos que allí ves de los brazos largos –respondió su amo–. Hay gigantes que los tienen hasta de dos leguas. —Mire vuestra merced –respondió Sancho– que no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que parecen brazos son las aspas. —Bien se ve –dijo don Quijote– que no sabes nada de aventuras, porquesalta a la vista que son gigantes. Y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración, que voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. Y picó espuelas a Rocinante, sin atender a las voces que Sancho le daba advirtiéndole de que eran molinos de viento. Pero él iba tan convencido de que eran gigantes, que no dejaba de gritar: —¡No huyáis, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero esel que os acomete! Justo entonces se levantó un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse. Al advertirlo, don Quijote dijo: —Pues aunque mováis los brazos hasta hartaros, me lo habéis de pagar. Se encomendó de todo corazón a su señora Dulcinea para que lo ayudase en tal trance, se cubrió con el escudo y a todo galope de Rocinante embistió lanza en ristre al primer molino, dándole unalanzada en el aspa. Pero el viento la hacía dar vueltas con tanta furia, que rompió la lanza en pedazos y se llevó detrás al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerlo, a todo el correr del asno, y al llegar vio que su amo no se podía menear de tan grande como había sido el golpe. —¡Válgame Dios! –dijo Sancho–. ¿No le dije yo a vuestramerced que eran molinos de viento? —Calla, amigo Sancho –respondió don Quijote–, que las cosas de la guerra están sometidas a mudanza; cuanto más, que yo pienso que el sabio Frestón, que me robó el aposento y los libros, ha convertido estos gigantes en molinos para quitarme la gloria de vencerlos. Pero sus malas artes no podrán con mi espada. Sancho Panza le ayudó a levantarse y a subir sobreRocinante, que también estaba medio descoyuntado. Y hablando de esa aventura, siguieron camino hacia Puerto Lápice. —Que sea lo que Dios quiera –dijo Pancho–. Yo me creo todo lo que vuestra merced dice, pero enderécese un poco, que va de medio lado. Debe de ser por el molimiento de la caída. —Así es –respondió don Quijote–, pero no me quejo de dolor, porque al caballero andante no se le permite quejarse,aunque se le salgan las tripas por una herida.
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actividad 1

—Pues yo –respondió Sancho–, me quejaré del más pequeño dolor que tenga, si es que eso se permite a los escuderos. Se rió don Quijote de la simplicidad de su escudero y le dijo que podía quejarse como y cuando quisiera, con o sin gana, porque nunca había leído nada en contra. Sancho le dijo que era hora de comer y su amo lerespondió que no lo necesitaba, pero que él podía comer cuando se le antojase. Con esta licencia, se acomodó Sancho lo mejor que pudo sobre el jumento, sacó lo que llevaba en las alforjas, y fue cabalgando y comiendo detrás de su amo muy a sus anchas. De cuando en cuando empinaba la bota con tanto gusto que bien pudiera envidiarle el mejor bodegonero, y con aquellos tragos se olvidaba de todas las...
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