La tragedia de los bienes comunes

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LA TRAGEDIA DE LOS BIENES COMUNES* Garret Hardin

En un excelente artículo sobre el futuro de la guerra nuclear, Wiesner y York concluyen: “En la carrera armamentista ambos bandos...se enfrentan al dilema del aumento sostenido del poder militar y la constante disminución de la seguridad nacional. Nuestras reflexiones como profesionales nos permiten concluir que este dilema no tiene solucióntécnica. Si las grandes potencias se siguen limitando a buscar soluciones en los terrenos científico y tecnológico” (Wiesner y York 1964: 27). No es el tema del artículo (la seguridad nacional frente al mundo nuclear) lo que deseo destacar, sino la índole de dicha conclusión: que no existe una solución técnica al problema. En los trabajos publicados en las revistas científicas semipopulares yprofesionales está implícita la suposición casi universal de que el problema tiene una solución técnica. Ésta se puede definir como una solución que requiere de un cambio en las técnicas de las ciencias naturales y de poca o ninguna reorientación de los valores humanos o las ideas de moralidad. En nuestrra época (aunque no así en el pasado) siempre han sido bienvenidas las soluciones técnicas. A la luz delos pasados errores de predicción se necesita valor para asegurar que no existe la anhelada solución técnica. Wiesner y York (1964) demostraron ese valor: no obstante que su trabajo se publicó en una revista científica, insistieron en que la solución del problema no radica en las ciencias naturales, y fueron cautelosos al anotar “Nuestras reflexiones como profesionales...” El objeto del presenteartículo no consiste en averiguar si están o no en lo justo, sino más bien en observar la importancia de una clase de problemas humanos que se podrían calificar de “problemas sin solución técnica” y, más concretamente, en identificar y exponer de uno de ellos. Es fácil demostrar que esta clase de problemas representa un gran reto. Considérese la siguiente pregunta: “¿cómo puedo ganar en el ‘juegodel gato’?” Es bien sabido que no puedo hacerlo (según la teoría del juego) si doy por sentado que mi oponente comprende
Originalmente publicado como “The tragedy of the commons”, Science, 1968, Vol. 162, pp. 1243-1248. La presente es una versión revisada de “La tragedia de los espacios colectivos”, en H. E. Daly (ed.), Economía, ecología y ética: ensayos hacia una economía en estadoestacionario, 1992, México, Fondo de Cultura Económica, pp. 111-124.
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bien el juego. Dicho de otra manera, no existe una “solución técnica” al problema. Sólo puedo “ganar” si doy a este verbo un contenido radical: asestar a mi oponente un golpe en la cabeza , drogarlo o falsificar las anotaciones. Estas formas de “ganar” entrañan, en cierto sentido, una violación del juego como en forma intuitivalo entendemos. (Puedo también, por supuesto, abiertamente abandonar el juego, rehusarme a jugarlo, que es lo que hace la mayoría de los adultos). La clase de los “problemas sin solución técnica” son varios. Mi tesis es que “el problema demográfico”, como lo solemos entender, pertenece a esa clase. La manera en que se concibe requiere un comentario. La mayoría de quienes se angustian por lasobrepoblación se limita a buscar la forma de evitar las calamidades inherentes a ésta sin renunciar a los privilegios de que gozan hoy en día. Piensan que el problema se resolverá teconológicamente, cultivando el mar o creando una nueva variedad de trigo. Lo que intento demostrar en este trabajo es que la solución que buscan no se puede encontrar. El problema demográfico no se puede resolver en formatécnica, como tampoco el de cómo ganar el “juego del gato”.

¿QUÉ HEMOS DE LLEVAR AL MÁXIMO? La población, como dijo Malthus, tiende por naturaleza a crecer geométricamente, o como diríamos ahora, de manera exponencial. En un mundo finito, esto significa que la participación per cápita de los bienes materiales del mundo debe disminuir incesantemente. ¿Es el nuestro un mundo finito? Se puede...
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