Obras Contemporaneas

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Orgía en látex de Benjamín Gavarre 1 Salón Anfitrión.―Estamos de manteles largos y alfombras y alfombras y plantas trepadoras. El Ángel.― ¿Carnívoras? Anfitrión.―Salud, querido. ¿Quieres por favor ponerte pantalones? El Ángel.―¡Qué! ¿Solamente hay papas fritas? ¿Y para qué manteles largos? Anfitrión.―La comida viene en camino. Afrodisiaca y también, ¿por qué no?... ¡Nutritiva! El Ángel.―Gracias al cielo, ¡porque me cargo una diarrea! Ninfa monstruosa.― ¿La llevas tú solo, encanto? El Ángel.― Por la vida, te aseguro. Y no es cosa de broma. ¡Me embarga desde hace tiempo una tristeza!... Ando siempre caminando por Reforma, para atrás, para adelante, para atrás... Ninfa perdida.― Alma de sirena, boca de lobo y algunas piedras en su colorado esfínter. ¡Ay si yo pudiera entrar en lacavidad más roja de su corazón de tres colas! Ninfa monstruosa (Burlona).― ¡Ay y si del fondo surgiera el pulpo tenaz, el que vertía su tinta en el arroz amarillento del Café de chinos Wun Li Go! Anfitrión.― (A las ninfas) Es un gusto que disfruten la fiesta. Pronto llegarán más invitados, vayan a lavarse y enjabonarse. (Las Ninfas salen de escena. Suena una aguda campana) Lo sabía. (Entran el Novio yLa Novia) Pasen, pasen y coloquen su existencia peculiar en el ataúd que está en fondo del pasillo. Un comelotodo está vomitando en la taza del tocador, no hagan caso. Está furioso porque no llega la comida. Voy a apresurar el trámite. (Se coloca en el centro del escenario y ceremonioso, habla por un teléfono celular) Si el orden de los factores no causa que un mastín descabellado nos arranquealguna glándula vital, comienza aquí y sigue por varios lados esta orgía en látex que espera ser satisfecha por la lengua del que desea al menos un margarita con la sal bien fría, muy necesaria para desplegar las piernas e internarse o ser internado y que la enfermera practicante le coloque un frío pato donde orinar a gusto. En un breve espectáculo de luz blanca El Anfitrión desaparece por el foso. 2 2

La Novia.― ¡Qué hermosos manteles! El Novio.― ¡De Museo! La Novia.― ¿Y el joven Ángel? ¡Qué hermosura! El Novio.― Es un tallo verde, sus alas de caracol translucido no son frágiles. La Novia.― ¡Que baile!, ¡que cante!, ¡que se encuere! El Novio.― ¡Mesura, aquí estoy yo! El Ángel.― (Falso) Alas soy, etéreo. Busco la inocencia en una rama de sauce, en una gota de loción adolescente, en unvello de doce minutos. El Novio.― Es un tallo y diré más: es cursi. Y sus alas son de carne y hueso. La Novia.― Es... mío. El Novio.― ¡No! La Novia.― ¿No lo es? El Ángel se eleva. La deslumbrada Novia sube a buscarlo por una escalera de caracol. 3 Poco después, un batiscafo desciende del telar. En el lugar donde estaría una ventanilla, vemos una pantalla de video en la que vemos al Almirante y ElMarinero que se asoman. El Marinero.― Almirante, nos hemos sumergido mil doscientos metros a latitudes donde viven peces con luz propia. Almirante.― Abismales, marinero. El Marinero.― ¡Yes, sir! Almirante.― ¿Dónde estará la sirena? El Marinero.― ¿Doy la alarma? Almirante.― ¡Dala! El Marinero.― ¡Yes sir, auxilio! Esta es tercera llamada, tercera, tercera, tercera... ¡Auxilio! Esta es la tercera vezque pido auxilio: ¡Nos vamos a ahogar! Almirante.― Es la hora del mismísimo ajuste de cuentas. El batíscafo desaparece por el telar. 4

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El Novio.― Aquí todo es más fácil. Uno se recuesta entre cojines y bufandas y juega a ser ahorcado por otro, ahorca a otros, mira cómo ahorcan a otros y también mira cómo alguien muerde la rodilla del Almirante sin que éste se preocupe pues piensa encontratar otro marinero pues el que está a su cargo es sumamente paranoico. Mi novia se ha ido tras el Ángel. La voy a ahorcar cuando la alcance. Sube por la escalera 5 Entran las Ninfas en un carrito. Se limpian y adornan. Se odian, por supuesto. La Ninfa perdida.― (A la Ninfa monstruosa) ¿Te enjabono la cabeza, querida? La Ninfa monstruosa.― No, querida. Ah, y no finjas, sé que quieres quitarme el...
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