Rie cuando puedas llora cuando lo necesites

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INTRODUCCIÓN
Quizá la llave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. No obcecarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo.

Querido diario:
Hace mucho tiempo que llevo pensando que quizá sería bueno ordenar un poco mis ideas. Desde siempre he oído que llevar un diario ayuda. Recuerdo que cuando me regalaron el típico que te danal hacer la primera comunión, lo usé durante un par de meses —o semanas, no estoy seguro—. La disyuntiva era grande, por un lado se suponía que debía escribir secretos inconfesables, pero claro, por otro estaba seguro de que, por mucho que lo escondiera, mi madre acabaría por encontrarlo y lo leería cuando le apeteciera sin que se le pasara un instante por la cabeza eso de que yo tenía derecho ala intimidad. De modo que ¿para qué servía escribir cosas banales que no me interesaban ni a mí? Aquella primera tentativa fracasó. Desde entonces a aquí la Tierra ha dado un buen montón de vueltas alrededor del

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Sol. Cuando veía las aventuras del Coyote y el Correcaminos siempre me preguntaba por qué demonios el Coyote no volvía a repetir la trampa que minutos antes no le habíafuncionado por milímetros; si algo es una buena idea no hay por qué desecharla solo porque no ha funcionado a la primera, ¿no? Pues aplicándome el cuento voy a volver a intentar llevar un diario, ahora sé de un buen escondite y, lo que es mejor aún, me he dado cuenta de que no hace falta poner ningún supersecreto vergonzante. Simplemente voy a escribir lo que viva y lo que tengo en la cabeza. Es por lamañana, de modo que poco puedo poner de hoy, empezaré esta noche.

1 NO SOY ESPECIAL, NUNCA ME HE CREÍDO EXCEPCIONAL...

La cosa va bien, aquí estoy, escribiendo por la noche como si
fuera ya una costumbre de toda la vida. Tenía ganas de ponerme hoy porque he vivido un par de cosas interesantes. Yo odio los programas de cámara oculta porque no entiendo ese tipo de humor. ¿Por qué tienes quehacerme una broma si ni nos conocemos ni sabes cómo me la voy a tomar? Pero, bueno, el caso es que hoy he visto en la tele sin querer una de esas bromas y me ha dado que pensar. La historia iba de la siguiente manera: la dirección del programa se conchaba con un famoso locutor de radio y le pide grabar una noticia falsa, no demasiado disparatada, sorprendente pero posible. Lo siguiente es hacersede un taxi igualmente falso con cámaras ocultas y su correspondiente «taxista gancho». Cuando se recoge al inocente cliente comienza el espectáculo. Se reproduce la noticia falsa, haciéndola pasar por emisión en directo y se observa la reacción de la víctima. Tengo que reconocer que al menos es una broma elegante y que he estado con la sonrisa puesta un buen rato, pero no es eso lo que queríacomentar.

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Me he imaginado a mí mismo dentro de ese taxi de pega, tragándome todas y cada una de las palabras que salían de aquella radio. ¿Por qué no iba a hacerlo? La noticia la estaba dando uno de los periodistas más reconocidos de España, y ahí es donde me ha asaltado el mal rollo... Lógicamente esto es algo que ya tengo más que pensado, pero hoy me he dado cuenta hasta qué punto estamosen manos de los medios de comunicación. Las cosas son verdad cuando uno piensa que lo son, no hace falta una confirmación in situ. Teniendo en cuenta que es imposible comprobar cada cosa que sabemos, no tenemos más remedio que creer con los ojos cerrados lo que nos cuenten. Eso me ha recordado a mi profe de filosofía del instituto. Era un soberbio estirado que disfrutaba sabiéndose más sabio quesus alumnos de diecisiete años, pero a mí me encantaba... En aquella época yo tenía una sobrecarga de testosterona y demás hormonas propias de la edad, que me hacían creerme el más listo del garito. Como quien dice acababa de aprender a leer, estaba comenzando a comerme los libros y a entender cosas que antes ni siquiera me importaban lo más mínimo. Me sentía inteligente, capaz de rebatirle a...
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