Testimonios De La Guerra Del Chaco

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 22 (5319 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 10 de marzo de 2013
Leer documento completo
Vista previa del texto
Testimonio de la guerra
Amanece este día aciago con los preparativos de marcha hacia Boquerón, todos vamos silenciosos, pensando sabe Dios en qué. A los 12 kilómetros ya vemos manchas de sangre, seguimos algo más y se nos presentan a nuestra vista varios cadáveres, en uno de ellos reconozco al de un amigo, tiene el cráneo destrozado, da horror contemplar todas aquellas fisonomías, en alguna serefleja el horror y en algunas encuentro una sonrisa, [...] se escucha el zumbido de los proyectiles, empezamos a avanzar por el monte, se nos hace dificultosa la marcha, vamos tropezando y ensartándonos en la infinidad de ramas y espinas. Se oye el zumbido de un avión, empieza a caer una lluvia de proyectiles, no sabemos de dónde, los nuestros también disparan, es una confusión tremenda, se oyeun alarido de dolor, es el primer herido, continuamos el avance. [...] Salimos a un claro, al frente, a la orilla del monte el enemigo está posicionado.
Hay que desalojarlo, mi fuerza es la designada de ir a la cabeza, caen algunos heridos más, sus lamentos y súplicas parten el alma, tampoco se les puede prestar ninguna ayuda, en estos momentos no siento nada, ni temor ni valentía, obroinconscientemente y lo único que recuerdo es que de momento levantaba el nombre de Dios y de mi madre.
El capitán Germán Busch, Comandante del Regimiento Lanza, Quinto de Caballería

Testimonios de la Guerra del Chaco, las historias continúan Cabo Germán Zambrana Ichazo:
Los soldados bolivianos que murieron en la Guerra del Chaco fueron mártires
• "Pienso que ya se acerca el fin y me iré a la eternidady todo quedará en nada", dijo el valeroso excombatiente

• Por. Lic. Marco Antonio Flores Nogales

Cabo Germán Zambrana Ichazo, uno de los últimos combatientes bolivianos en el Chaco
Tarija.- "Pienso que ya se acerca el fin y me iré a la eternidad y todo quedará en nada", es lo primero que me dijo, Don Germán Zambrana. Esas palabras me estremecieron el cuerpo y sentí más cerca el momento enel que muera el último benemérito boliviano. Es cuestión de tiempo y es una realidad que tarde o temprano tendrá que ocurrir.
En Tarija, pese a ser una ciudad pequeña y con la particularidad que todos se conocen, fue difícil encontrar la vivienda de Germán Zambrana. "Es un benemérito y está muy lúcido", me dijeron en la Federación de Excombatientes de la Guerra del Chaco, por cierto, fue unaseñora muy amable, de profesión abogada quien hacía los menesteres de secretaria en una pequeña oficina.
Germán Zambrana, vive en una casa ubicada en plena esquina, donde se encuentra una chocolatería. Mujeres afanosas elaboraban esa delicia, de la cual me quedé con ganas de probar, pero la ansiedad era otra, era la de escuchar los relatos del benemérito y volver una vez más a viajar por el tiempo yllegar al Chaco en medio del ruido de bombardeos, tableteo de ametralladoras y el rugir de cañones.
El benemérito tarijeño, nació el 10 de enero de 1916, en la provincia Avilés, como era de esperarse el cantarín acento chapaco fue su carta de presentación. Era verdad sobre la lucidez que aún conserva pese al paso del tiempo.
¿Cómo fue usted a la guerra?
Yo conocí el Chaco en 1928, fuimoscaminando, porque no había gasolina y llegamos a Villa Montes. No había nada esa época, fuimos con un mayor Manuel Campero, un teniente Sosa.
Cuando Villa Montes era como un potrero y pasaron los años y llega la guerra el 32, yo volví al Chaco en el Destacamento 222, con un coronel Luis Azurduy, nos llevó caminando desde Tarija hasta Villa Montes, a la zona de operaciones, ya en plena guerra.

En laguerra hemos sido zapadores, había muchas picadas.
Mi Destacamento llegó a un lugar que fue denominado como Cañada Chile, porque vino una misión de militares chilenos, para cooperar a la artillería boliviana. Yo como soldado me quedé con los chilenos, uno de ellos se llamaba Manuel Irazábal y el otro era un teniente García y otro más.
Con ellos estaba como un eslabón, es decir, como en esa...
tracking img