Ama de casa

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (555 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 22 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA LEYENDA DE LA FLOR DEL CEIBO
Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaban conpasión aquel suelo feroz, silvestre, que bañaban las aguas oscuras del río barroso. Y anahi cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, que callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielola voz de la Indiecita, y el rumor del rio que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba. Nadie recordaba entonces que Anahi tenía un rostro poco agraciado,tanta era la belleza de su canto. Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el río, mas poderoso que las cataratas que allá hacia el norte estremecía el aire. Retumbo en la espesura elruido de las armas y hombres extraños de piel blanca remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahi se defendió contra los invasores.
Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en sucuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se a adueñara de su selva, de sus pájaros, desu río.
Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil. La llevaron alcampamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logro dar muerte al centinela. Después intento buscarun escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos.
La juzgaron con seriedad. Anahí, culpable de habermatado un soldado, debia morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. Las llamas subieron...
tracking img